jueves, 27 de noviembre de 2025

El reencuentro con la ex guerrillera `Cathrine Miller´ y “Veinte años no es nada”

Una guerrillera del Bloque Caribe de las FARC-EP en su puesto de combate. FOTO: DICK EMANUELSSON.



El reencuentro con la ex guerrillera `Cathrine Miller´ y “Veinte años no es nada”


POR DICK EMANUELSSON

“¿Qué vas a hacer tú cuando triunfa la revolución? Esa pregunta quizás no está en el orden del día, pero ¿qué has pensado? ¿Me imagino que tienes sueños como todos?

– Sí, sí tengo sueños... sueños de seguir.

“¡Cuéntamelos”!

– Ah, yo quisiera ser una gran diplomática.

“¿De pronto puedes ser embajadora en Estocolmo?

– Ah ¡sí, sí, sí, me gustaría conocer! Pero no, yo no conozco.

“¡La Venecia nórdica”!

– Imagínate, qué lindo, uno solamente lo mira por televisión, por las revistas. Entonces uno dice, ¡ah no, ¡qué lindo conocer Europa, Estados Unidos no!


UPPSALA-SUECIA / 23 de Octubre de 2025 / Fue en abril de 2005. En el sur de Colombia y en un campamento guerrillero. Pasaron los años y veo en una comunicación de un amigo que decía que vendría a Suecia una colombiana, ex guerrillera. Me sonaba el `alias´, su nombre de guerra y el rostro del aviso.

Pero regresando al mes de abril 2005 nos habíamos topado en el campamento del comandante Raúl Reyes, integrante del Secretariado del Estado Mayor de las FARC-EP. En esa época, bajo las órdenes del ex presidente Álvaro Uribe, las Fuerzas Militares habían lanzado fuertes operativos militares que en esa época se llamaba Plan Patriota.

Las primeras impresiones que me dio aquella mujer, cuyo nombre de guerra era Cathrine Miller, apellido tomado del secretario de organización del comité central del Partido Comunista Colombiano, José Miller Chacón Penna, asesinado el 25 de noviembre de 1993, fue su cátedra que dio un día en el campamento ante todos los guerrilleros. Esta guerrillera, en esa época con 17 años en las filas guerrilleras habló sobre el tema del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, que las FARC habían lanzado un año antes. Me impresionó la facilidad que habló sobre el tema. Al día siguiente le hice una larga entrevista, con grabadora, porque quería cuidar su rostro por el carácter de las misiones y tareas que tenía al servicio al comandante Reyes.

La última pregunta que le hice fue; “¿qué vas a hacer tú cuando triunfó la revolución? Esta pregunta de pronto no está en el orden del día en ese momento, pero, ¿qué has pensado? Me imagino que tienes sueños como todos”. Veinte años y algunos meses después de ese encuentro en la selva, nos encontramos en la ciudad universitaria de Uppsala, 75 kilómetros de Estocolmo, y le pregunto si se recuerda cual fue la última pregunta que le hice, esa vez en la selva.


Cathrine en la foto enmarcada. La foto del fondo es el campamento del Frente 48 del Bloque Sur y la guerrillera Marleny. FOTO: DICK E.
Video y la entrevista con Cathrine Miller: vimeo.com/1138831335


Organizando y formando campesinas

Se ríe cuando se acuerda de aquella vez y su respuesta de que quería ser “una gran diplomática”. No fue así pero sí, sigue siendo una organizadora, esta vez de campesinas humildes en la región de Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander.

– No me acordaba que había dado esa respuesta, pero bueno, así es la vida.

“Ya está grabada”.

– Eso significa que la palabra tiene poder. Mira, estoy después de veinte años, no como diplomática, pero sí visitando este bello país, reconociendo otra vez las amistades, volviendo a encontrarme contigo, ha sido maravilloso, porque son de las cosas que uno sueña, pero uno dice, ¿será que eso se hará realidad o no? Pero mira, que sí.

Suecia en el mes de octubre-noviembre es muy oscuro, pero es bonito ver los árboles, cuyas hojas están rojas, amarillas, y están cayendo un montón antes de que llegue la nieve.

  • Tú estás aquí como representante de una organización en Catatumbo, una zona muy conflictiva históricamente, representando las mujeres de un proyecto que tiene en esa zona del país.

– Ha recorrido mucho tiempo, veinte años es bastante, y desde 2014 me encuentro en la región del Catatumbo. Ahí me agarró la dejación de armas, y ahí me quedé. Después de la dejación no quise como retornar ni por donde tú me conociste, ni de la parte donde nací o donde ingresé (a las FARC), en la costa. Me siento como una catatumbera más, o sea, me siento bien en esa región. Vivo en zona rural, vivo exactamente donde hicimos la dejación de armas, que son los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación, (ETCR) en una vereda bastante apartada que se llama Caño Indio, y en una región donde mucha gente ni siquiera de Colombia quisiera visitar por el conflicto, por la estigmatización, por las condiciones de abandono, en que se vive en esa región. Pero desde allí pienso que se puede hacer algo con la comunidad. Y como mujeres (ex combatientes) firmantes, pues allí nos hemos reunido otras mujeres firmantes. Y en nuestra reincorporación económica hemos tratado de tener una asociación que es un taller de costura. Pero yo ni coso ni corto, dice y se ríe, hago la claridad de una vez. Pero soy la que. . .




  • Eres una buena organizadora. . .

– Lo que estoy ejerciendo es como el liderazgo. Represento la asociación afuera, el apoyo logístico, el relacionamiento, todo lo que no quieren hacer la que corte y la que cose, digamos así.

La permanente caminante

¿Por qué esa capacidad? Porque la compañera, en la vida civil, tuvo su formación política e ideológica en la Unión Patriótica (UP) antes de que fuera, más o menos obligada a empuñar las armas. El año 2005 llevaba 17 años en la guerrilla. Duró otros 11 años más en la guerra hasta noviembre de 2016, cuando se firmó el Acuerdo de Paz y las armas fueron entregadas al Estado.

– Vamos a cumplir nueve años de la firma del acuerdo, precisamente el próximo mes. Y todavía estoy en mi vivencia con la vida rural. No me gustan las ciudades, me acostumbré de pronto mucho a la vegetación, andar en el monte, el relacionamiento con los campesinos, y caminar desde abajo en las veredas, estar allí. Pues todo ese tiempo lo llevo recorrido como en las mismas circunstancias.

  • Porque cuando estabas en la fila insurgente la tarea principal tuya era política, ¿no? Venía de un pueblo allá en la costa, no era campesina, tenía tu familia, tu papá, era lo que entiendo, maestro en esa época. Y mientras las mujeres guerrilleras, que generalmente son campesinas, necesitan formación política, no solamente las mujeres guerrilleras, sino también los muchachos que estaban en las filas. ¿Esa era tu papel principal no?

– En la organización cumplíamos todas las tareas. Pero como tenía la facilidad para la cuestión política, es decir, para la educación, impartía formación, desde aprender a leer y escribir, porque eso también lo hice mucho, como las charlas políticas, como el trabajo organizativo con la población civil, y cuando llegaban personas como Usted también, y se ríe, como en esa oportunidad de interactuar, de conversar sobre la vida en otros mundos.

Parte del cordón de seguridad del comandante Raúl Reyes, reunido para ver los noticieros a las 7 de la noche. FOTO: DICK EMANUELSSON.


La acusación de abuso sexual

La guerra psicológica en esa época de los medios de comunicación como El Tiempo, la Revista Semana intentaron construir y promover una fuerte campaña para desprestigiar al movimiento insurgente de que había abusos sexuales en las filas. Han aparecido incluso testimonios de algunos mandos guerrilleros reconociéndolo ante los jueces en el JEP (La Jurisdicción Especial para la Paz). Pero Cathrine fue y es categórica en el sentido que no era política de las FARC. Le hice la pregunta, como hice a otras guerrilleras acerca de la acusación y la verdad es que nadie lo conformaba sino la rechazaron con fuerza e indignación.

  • En esa época tú decías “que no, esa es pura difamación contra el movimiento insurgente”. Pero ¿qué dices tú ahora después que ha salido, incluso se escucha también algunos ex comandantes que están hablando, de que piden perdón, etcétera?

– Mira, cada quien tiene su experiencia particular. Por donde yo pasé, no vi eso. Si se había de pronto un exceso de parte de algún compañero, eso era sancionado porque nosotros estábamos en igualdad de condiciones. Es más, no estábamos en organización como que aquí están (en la vida civil) las mujeres. Acá están los hombres, sino que éramos combatientes por igual. En los estatutos no estaban especificados hombres y mujeres, en ninguna parte, en ningún documento. Éramos combatientes con igualdad de deberes, de derechos, igualdad de condiciones donde había unos organismos donde se corregía los errores que se pudiesen cometer. Particularmente no vi la experiencia del abuso sexual. Muchas organizaciones se han despertado en desprestigios y han hecho eso. Tal vez alguna otra compañera tenga alguna experiencia en especial. Pero no la tuve, ni la vi, ni la viví.

Las campañas tuvieron echo mundialmente, como el caso del portal reaccionario argentino Infobae.


A la cárcel por cinco años

La compañera también anduvo en diferentes misiones en esa época y por eso no grabamos la entrevista a la cara con la cámara de video, ¿por qué? Porque algunos guerrilleros tuvieron diferentes misiones a la ciudad, a los corregimientos, las aldeas, donde está la población civil y también los organismos de inteligencia, tanto civiles como uniformados. Y la guerrillera Cathrine Miller fue una de ellas. A pesar de las medidas de seguridad, fue detenida y condenada una vez a cinco años y algunos meses de prisión.

  • Después de dos años ya lograste salir y regresaste inmediatamente a las filas guerrilleras.

– Sí, fue una experiencia un poco dolorosa.

  • Y fue torturada también, en la cárcel…

– Golpes, lo que llaman torturas invisibles, que es alarmo mucho el cabello, y otras cosas ahí. Pero también fueron, aunque fueron épocas muy difíciles, todo ese tiempo que estuve también hubo aprendizajes, y también tuve como esa capacidad de resiliencia, como para no dejar que me destruyeran, y salir y seguir aportando a la organización.

¿Quien dijo que el amor no existe, a pesar de la guerra?
La pareja guerrillera, Alicia y Dairo.
FOTO: DICK EMANUELSSON


El bombardeo del campamento de Raúl Reyes

En la noche el 1º y el 2 de marzo de 2008, apenas tres años después que le había entrevistado, fue bombardeado el campamento de Raúl Reyes y murieron todos, menos cuatro que eran las guerrilleras Susana, Diana y Constanza y una estudiante mexicana que había llegado, invitada al campamento con sus cuatro amigos mexicanos de una conferencia internacional que se había realizada en Quito, Ecuador. Instintivamente pensé que había muerto también la guerrillera Cathrine Miller. Pasaron otros cuatro años y cuando llegué en junio de 2012 al Bloque Caribe de las FARC, ahí los guerrilleros desmintieron que había fallecido en el bombardeo, lo que me obligó que cambiara la final del texto del reportaje ya que Cathrine Miller estaba vivata y coleando.

  • ¿Tú saliste a una misión, justamente esa noche, ese día, o los días anteriores del bombardeo?

– No, yo salí antes de la fecha del bombardeo. Porque tenía una dificultad de salud. Pero me salvé milagrosamente, porque ya era la época de regresar al campamento. El camarada Raúl me dice; “antes de venir aquí, tiene que encontrarse con [el comandante e integrante del Secretariado del Estado Mayor] Iván [Márquez], que él me va a enviar un correo”. Yo fui, y él estaba en el Bloque Caribe (de las FARC-EP), al otro extremo del país, en la Serranía del Perijá.

– Fueron pasando los días, porque tenía un inconveniente para retornar. Entonces él me dice, espere un poco, y yo le digo cuando, o sea, “yo la despacho”, como se decía, Estando ahí en ese campamento, pues la noche anterior, yo tuve muchos sueños y pesadillas con gente del Bloque Sur, pues mis compañeros y todo. Le conté a María, la radioperadora cuando salíamos del campamento a hacer comunicaciones, retirado por la cuestión de que había muchos sobrevuelos y todo eso. Y yo le iba diciendo que había tenido muchos sueños, que no sé, iba como un poco triste y pensativa.

– La primera razón que tuvimos fue la del bombardeo. Pero no nos lo creímos. Estábamos como esa cosa que tú no quieres que lo que escuchas sea verdad. Pero lamentablemente fue así, y eso conllevo a que yo me quedé nuevamente en el Bloque Caribe. Me quedé allí. Este fue extremadamente doloroso todo lo que ocurrió, pero de esas cosas de la vida que, en medio de todo, pues teníamos que seguir, teníamos que seguir en medio de todo lo que estaba ocurriendo, y llenarnos de fortaleza para enfrentar la nueva etapa que se venía.

Las guerrilleras Diana y Susana y en el medio el comandante Raúl Reyes. Las dos guerrilleras fueron gravemente heridas durante el bombardeo y llevadas, primero a Quito en el Ecuador y después fueron llevados a Managua, Nicaragua ante el peligro de ser secuestradas por los agentes del ex presidente Uribe.
El reportaje desde Managua: [Sucumbíos diez años después]

FOTO: DICK EMANUELSSON

La guerrillera Susana (reportaje/entrevista de abril 2005) y en la otra foto, Diana en marzo 2008, rescatada por militares ecuatorianos.


A La Habana

  • Pasaron los años y empezaron las negociaciones por la paz en La Habana. ¿Ya estabas decidida a firmar, como la grandísima mayoría de los combatientes hicieron?

– Sí, estuve allí en la Serranía del Perijá hasta 2014. Ese año soy trasladada a la región del Catatumbo con mi pareja, con mi compañero de vivir y de lucha. Llegamos al Catatumbo, más o menos dos años antes de la firma (del Acuerdo de Paz). Fue un periodo de mucho debate, de leer y escuchar la lectura de lo que se firmaría. Porque eso fue en consenso, o sea, todos tuvimos la oportunidad de escuchar, de leer lo que iba a ser la firma del acuerdo.

– Había mucha incredulidad. Porque ya se habían hecho intentos anteriores con gobiernos diferentes, de firmar la paz, pero no se había logrado. No nos las creíamos tampoco, nosotros decíamos, “eso es para hacer la reingeniería del ejército, eso es como un compás de espera, pero a la larga eso se va a terminar como todo y vamos a continuar la guerra”. No nos las creíamos, las cosas se iban dando, pero siempre como con esa incertidumbre de que realmente los diálogos fructificaron. Pero fue un hecho, fue un momento muy crítico, tanto a nivel interno como a nivel nacional e internacional. Así como se dice, la correlación de fuerzas estaban dadas, era para que se llegaran a los acuerdos, y se firmó el Acuerdo de Paz.

  • ¿Qué piensas sobre las acusaciones al entonces presidente Juan Manuel Santos de tratar, de una u otra forma de engañar a los negociadores de las FARC? Incluso se hizo un plebiscito en que la gran élite política oligárquica, hizo toda una campaña en contra el Acuerdo. Y se perdió con menos de un por ciento. El Acuerdo fue revisado y reescrito y se perdió una base importante fundamental del verdadero contenido del Acuerdo de la Paz. ¿Se discutió eso internamente?

– Sí, claro que se discutió. Fue bastante complejo, sobre todo porque uno jamás pensaba que ese plebiscito se iba a perder. Es decir, era como si la gente dijera, “queremos seguir en guerra”.


Un faksimil del diario colombiano El Espectador.
La guerra psicológica se intensificó.


El 50,2% de los votantes optaron por el No, mientras que el 49,7% lo hicieron por el Sí el 2 de octubre de 2016.



  • Porque Santos no hizo nada para hacer campaña por el acuerdo mismo que él había firmado.

– Porque tampoco en el fondo querían. Lo que querían era que uno llegara a la dejación de armas, pero no tener un compromiso serio por parte del gobierno o del estado, porque eso va más allá de los gobiernos.

  • ¿Aplicar justamente lo prometido?

– Aplicar justamente lo pactado, lo acordado, sí.

– No ha sido fácil, porque para hacer todo lo que hay que hacer, la implementación del Acuerdo, las élites políticas y económicas del país son muy reacias, muy mezquinas, yo diría que hasta miserables. Porque no son reformas que vayan en contra del capitalismo, son cosas que caben hasta dentro del mismo capitalismo. Pero no es el capitalismo voraz, agresivo, depredador, que va en contra de todo y que tenga en cuenta la humanidad, su gente, la gente de su país, la gente trabajadora, la más vulnerable, la gente empobrecida.

Todavía hay guerrilleros prisioneros

– La aplicación del acuerdo ha cogido. Por ejemplo, Petro ha intentado y ha tenido buenas intenciones. Pero nosotros sabemos que eso no se hace por decretos. Es decir, la reforma agraria y ya, las leyes que sean aprobadas en el Congreso, un Congreso donde la mayoría es contraria. Es un tiro flojo. Pero bueno, ahí vamos.

  • La cárcel La Picota, Bogotá
    ¿Todavía hay 50, 70 guerrilleros en las cárceles colombianas, nueve años después de la firma?

– Sí, sí, porque no todos fueron amnistiados. Ahí se les encontró o buscaron “paticas” por aquí, “paticas” por allá, como para impedir que sucediera (la liberación de los presos). También tenemos prisioneros políticos en el exterior, como el caso de Simón Trinidad (Ricardo Palmera), que particularmente considero, que con la firma del Acuerdo debió salir inmediatamente. No se ha dado.

– Hay muchas falencias en la implementación del Acuerdo, en todos los puntos, aunque se van haciendo esfuerzos para que algunas de esas cosas se cumplan y se hagan realidad. Pero el acuerdo ha sido como una apertura para que la gente haga suya la lucha por los derechos.

`Simon Trinidad´, Ricardo Palmera es deportado el 31 de diciembre de 2004 a Estados Unidos, sentenciado a 60 años de cárcel, acusado de ser responsable de la captura en territorio de las FARC a tres agentes estadounidenses de la CIA en febrero de 2003 en el departamento de Caquetá. Aunque Trinidad se encontraba en el extremo norte del país y no en el sur, fue falsamente sindicado de ser integrante del máximo órgano de las FARC, el Secretariado y por ende responsable de la retención de los agentes de la CIA. Ya lleva 20 años en cárcel de máxima seguridad en EEUU en unas condiciones infrahumanas. Un falso positivo judicial.



El nuevo partido político

  • El Partido de los Comunes, que fue creado en la transición de un movimiento guerrillero en armas a un partido político, ¿cómo ha sido? No se escucha mucho. Les dieron diez curules en el Senado y en la Cámara de Representantes durante dos periodos. Pero ese periodo ahora termina en el mes de marzo del próximo año. ¿Qué futuro tiene el Partido de los Comunes? Parece que nunca arrancó con fuerza.

– No, no arrancó con fuerza.

  • Porque me imagino que era complicado convertir un movimiento, con una estructura vertical a un partido político, que tiene que ponerse en la plaza pública, en las calles, para mantener un debate o diálogo con la gente y, por supuesto enfrentarse con el enemigo político, incluso de la oligarquía.

– Claro, muy complejo. Además de eso, salíamos con muchísimas falencias, el desconocimiento del Estado. Salíamos también con un grave problema, inmenso, que es la estigmatización. También competir contra la voracidad de los partidos políticos tradicionales, con la experiencia, con el dinero. Con todo eso siempre queda bastante complicado.

– Entonces el partido, es un partido minoritario. Sí, que no ha tenido como que la fuerza para aperturarse, dentro de la contienda política.

  • ¿Como tuvo la Unión Patriótica?

– Exactamente. También con el agravante que tuvo la Unión Patriótica (del genocidio político de 6000 militantes asesinados). Ya van hoy 456 firmantes de paz asesinados, entre hombres y mujeres. Habría que enfrentarse a eso, ¿no? hasta el exterminio físico, por tratar de poner a la palestra unas ideas que van en favor de la gran mayoría de los colombianos. La élite, la clase política, dirigente, eso es lo que menos quiere, porque no quiere nadie que le toque ninguna ley que le toque los bolsillos, ni sus privilegios, ni nada de eso. Entonces es difícil.

Un homenaje a más de las 6000 las víctimas de la Unión Patriótica (UP), que el Terrorismo de Estado mató. FOTO: DICK EMANUELSSON.


Las elecciones presidenciales en mayo 2026

  • Además, vemos hoy en día, la guerra que están haciendo los medios de comunicación colombianos contra el presidente Gustavo Petro, es realmente impactante. La guerra mediática que está haciendo Donald Trump contra el presidente de Colombia es mil veces más fuerte contra Petro que contra el vecino Nicolás Maduro. ¿Y qué va a pasar si es que la misma extrema derecha asesina oligárquica otra vez gana con un candidato uribista el 30 de mayo del próximo año?

– ¡Ay, eso está complicado!

  • Si han asesinado casi 500 firmantes por la paz durante los últimos nueve años. ¿Qué será después?

– El panorama no está muy claro, no está muy claro para el futuro. Petro ha hecho un gobierno a favor a la reforma agraria. Se han entregado 900 mil hectáreas de tierra a los campesinos sin tierra, Matrículas Cero para los estudiantes, la reforma a la salud, eso está ahí en una tira floja. La reforma pensional, educativa, toda esa serie de reformas que van a favor, de la gran mayoría ha sido muy... Sí, por lo que te digo, la clase dirigente no quiere, no quiere, porque eso iría en contra de sus propios intereses.

– Se tiene el agravante de que Donald Trump, que se cree el rey del mundo, también lo está martirizando, está buscando como motivos, e impulsando más bien a la derecha, porque nadie desconoce que detrás de la solución de Uribe, hay asuntos políticos, ¿no? Como la injerencia directa de este país sobre el resto de países latinoamericanos, y ahorita está Venezuela y Colombia en la mira, así muy de cerca. No sabemos, esperemos que sea lo mejor para los colombianos.

  • Porque incluso Trump ayer decía que “Petro es un narcotraficante, tiene fábricas de cocaína en el país”, y “que se cuida, porque nosotros vamos a tomar medidas”, declaró públicamente. Podrían cometer un magnicidio a Petro.

– Ojalá que no. Pero son pretextos para la intervención, decir que es esto, que es terrorista, que es narco, que es lo otro, son pretextos que se buscan para intervenir más directamente en nuestros países.

Guerrilleras firmantes del Acuerdo de Paz lavando sus ropas y bañándose en el Punto de Icononzo de su ETCREspacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación. FOTO: MIRIAM HUEZO.


La derecha está “brincando en una sola pata”

  • Si vemos la cosa históricamente, el magnicidio de Eliécer Gaitán, 1948, ahí se reventó todo, y comenzó la gran violencia en década 50´, y posteriormente las guerrillas liberales que fueron creadas en Tolima, Meta y en otros departamentos y posteriormente las FARC y el ELN en 1964, y ahí comenzó el conflicto. ¿Será, que hay un peligro que se va a repetir la historia? Imagínate, ¿si iban a asesinar a Gustavo Petro?

– Uno no puede tener una bolita de cristal, como para decir si se repite o no la historia.

  • ¿Hay que tomar en serio la palabra de Trump no?

– Si, de todas maneras, hay que tomarla en serio, pero.

  • ¿Estimulando la derecha con esas palabras de Trump?

– La derecha colombiana, más apoyada, respaldada, y deben de estar, como decimos nosotros, “brincando en una sola pata” por ese apoyo irrestricto que hay de Trump hacia la derecha. No solamente de Colombia, sino que está tratando de limitar las libertades en todos los países que luchan por sus derechos, y que están a la defensiva, cuidando sus recursos naturales, como es lógico. Esperemos que sea lo mejor y que en las próximas elecciones haya un presidente que pueda seguir con la misma ruta que ha venido Gustavo Petro, de favorecimiento a la gente más empobrecida.


¿Será que la historia se repite, es decir, que el conflicto social y armado se va a resurgir nuevamente si un nuevo presidente de la extrema derecha gana las presidenciales el 30 de mayo de 2026? En la foto guerrilleros del Bloque Sur de las FARC-EP en su trinchera. FOTO: DICK EMANUELSSON.


  • La posesión del partido Los Comunes en estas elecciones venideras, ¿van a postular candidato al Congreso y a la Presidencia?

– Al Congreso y a la Cámara sí, porque de todas maneras ya se acaba lo que por derecho propio se conquistó (a través del Acuerdo de Paz). Se hizo consulta interna y ahí a la palestra saldrán nuestros candidatos para hacer la votación. A la Presidencia no creo, a la Presidencia no es un candidato así por el Partido Comunista como tal, sino que hay alianza. Están los unitarios, donde hay un grupo de partidos minoritarios y ahí está los Comunes. Están otras fuerzas de izquierda que a la larga tendrán que unirse para escoger un candidato que represente los intereses de todos.

  • Este domingo (26 de octubre 2025) habrá una elección interna o primaria, ¿no? del Pacto Histórico. El favorito es el senador Iván Cepeda, dicen.

– Sí, ahí está Iván Cepeda, es un buen candidato, es un excelente candidato.

El Taller de Catatumbo y la Reincorporación

  • ¿Qué puedes decirnos sobre el proyecto de Catatumbo, una región muy abandonada por el Estado de Colombia durante tantos años, que necesita respaldo, apoyo de todo tipo?

– El trabajo de las mujeres allá en el Catatumbo somos mujeres firmantes (de paz). En su mayoría tenemos dos mujeres que son de la comunidad, porque también la reincorporación, que entre otras cosas es el término que nosotros tenemos, o sea, en cada proceso en Colombia el Estado da un término para cada proceso. No es igual decir reinserción que decir reincorporación. Reincorporación somos los que firmamos el Acuerdo de Paz en 2016.




– Y el tercer punto del Acuerdo, que es “fin del conflicto”, que es el único punto que se refiere exactamente a nosotros, habla de la reincorporación. La reincorporación es política, económica, social, comunitaria. Nosotros tenemos que demostrar al mundo, no solamente al gobierno, sino al mundo de que realmente sí estamos en un proceso de un futuro para estar reincorporados a la vida civil. Dentro de esa reincorporación, por ejemplo, la participación política en este caso, la militancia en el partido, la reincorporación económica es lo que nosotros hacemos a través de nuestro taller de costura.

– Es un taller de costura que está en la vereda, no está en ninguna ciudad. Tenemos una marca reconocida que se llama Ixora, inclusiva y autónoma. Ixora es la flora emblemática de Norte de Santander, y es una flor que florece casi todo el año, es como resiliente, como que siempre mostrando alegría en medio de la adversidad. Quisimos decir; ¡“eso somos”!, en medio de todo, del conflicto que se vive aquí en la región, del sol espeluznante. Porque es un sol mucho de los rayos, de los truenos, porque Catatumbo es la tierra del trueno en lengua varí, ahí estamos.

– Le hemos dado mucha importancia a esa reincorporación económica a través del taller de costura. Hacemos no solamente las puntadas en la tela, sino que también es como tejer memoria, reconciliación, convivencia en el lugar donde estamos.

Ex combatientes femininas de las FARC-EP, con certificados de funcionarios de la ONU en Catatumbo.

Las ex guerrilleras y campesinas se sienten orgullosas de lo que han creado y producido hasta ahora, lo que se puede apreciar en el desfile de modas de arriba.


La nostalgia de “la familia Fariana”

En la entrevista 2005 la guerrillera me decía que ingresar a la guerrilla el primer tiempo era muy duro, sobre todo para una muchacha o muchacho que viene de la ciudad o aldea. Para el campesino y la campesina es mucho más fácil, porque están acostumbrados al trabajo y las caminatas fuertes. Pero decía también, que poco a poco uno se acostumbraba, y además el compañerismo era como toda una familia de la gente `fariana´, es que se sentía bien, como todos unidos en una sola familia.

  • ¿A veces te dan ideas o sueños nostálgicos de esa época, o lo echas de menos?

– Sí, cualquiera diría que no. Sí, hay muchas cosas, porque no todo fue malo. Hubo mucha fraternidad, mucha solidaridad, mucho compañerismo. Éramos una familia. No era una familia biológica, pero era una hermandad entre todos y teníamos épocas muy bonitas de festejar juntos la Navidad, y hacíamos tamales, buñuelos, conmemorábamos fiestas, como el Día de la Mujer, bueno, unas fechas eran conmemorativas y otras fechas eran de celebración.

Hora de almuerzo en el Frente 48 del Bloque Sur de las FARC-EP.
El gran colectivo, como dice la ex combatiente Cahtrine.
FOTO: DICK EMANUELSSON


  • ¿Buena rumba en la selva?

– Buena rumba, y se ríe de los recuerdos, sí, buena rumba, buena comida cuando había condiciones. Y tal vez la vulnerabilidad de la muerte constante, nos hacía estar más hermanados. Cosas que se han ido perdiendo en la reincorporación. Porque estamos en el periodo de desaprender lo aprendido y volver a aprender, entonces…

  • En una sociedad egoísta, individualista, donde uno ve Caracol o RCN que solo dan novelas donde todo es glamour, publicidad, noticias sesgadas y antipopulares.

– Sí, y entonces uno trata de no contaminarse, digamos así. Pues entre comillas de algo que ya uno había desaprendido. Pero hay cosas que aprendimos que yo no quisiera nunca que se perdieran, pero se han ido perdiendo, como esa SOLIDARIDAD, esa FRATERNIDAD, para eso vivir en UNIDOS.

– Ya se ha entrado a la etapa del individualismo otra vez, porque ya tú con tu familia o la familia que formaste es nueva. Sí, es diferente, ya tú tienes que comenzar a solucionar tus problemas, ya nadie los soluciona por ti, y a pensar, ¿no? La reincorporación no ha sido un periodo fácil, ha sido muy complejo, porque después de tantos años de tu vivir, donde te decían hasta qué hora te tomabas el tinto, hasta qué hora te acostabas, cuánto tiempo tenías que demorarte en el baño, y vestías con… tenías dos mudas de ropa, todo era minimalista.

Las dos guerrilleras Margarita y Maira, y la radioperadora de la emisora Voz de la Resistencia del Bloque Caribe de las FARC-EP.
FOTO: DICK EMANUELSSON.


– Y ahora tú tienes que decidir por ti, ya tú decides a qué hora te tomas el tinto, pero también tienes que resolver todos tus problemas. Antes era, “yo necesito”, y “aquí tienes”, “yo necesito, se me acabaron las medias” (calcetines), entonces “aquí tienes un par nuevo”.

– Ahorita no, ahora tú acá, trabajar, y algunos salimos con una edad que no nos dan trabajo. Entonces toca ingeniárselas para conseguir los recursos para resolver nuestros problemas individuales y, también, familiares. Hay que resolver desde la comida en adelante, y todo eso estaba resuelto (en la guerrilla), ¿no? Tú no pensabas ni siquiera qué tenías que hacer de comida, porque había alguien que hacía el menú en la rancha. Tú cocinabas cuando te tocaba el turno. Ahorita hay que cocinar todos los días, bueno, es muy complejo.

  • Era un gran colectivo.

– Bueno, el colectivo se perdió, se pierde el colectivo, y esa individualización te va llenando también de responsabilidades, y de tareas individuales que te limitan para tú estar en otras cosas que tú quieres.

  • Bueno, Catherine, el nombre por lo menos no lo cambiaste.

– No, no, ese nombre no lo cambio ¡jamás!

  • Te agradezco muchísimo por la entrevista, y realmente ha sido lindo verte nuevamente después de 20 años, y ¡después de haberte enterrado también!, después del bombardeo. No soy creyente, soy ateo a 110 %, pero hasta yo empecé a pensar en el gran poderoso que te salvaste. . .

– Sí…,

  • Y suerte. Ojalá que realmente resulte en el Catatumbo, con los compañeros y compañeras que están bajo el buen liderazgo de Cathrine Avella Daza, su nombre de civil.

– Sí, gracias a ti, y quiero dar un agradecimiento al universo por tener la oportunidad de estar aquí.


La ex combatiente Cathrine Avella Daza con el reportero sueco, Dick Emanuelsson. FOTO: JUANA GONZÁLEZ
Véase y escucha toda la entrevista en el siguiente video:
vimeo.com/1138831335