lunes, 24 de marzo de 2008

¿Qué siente un periodista al ser declarado objetivo militar?

Por Dick Emanuelsson *

Si en el supuesto caso que la periodista Marta Ruiz, de la revista Semana, fuera declarada objetivo militar por una organización armada bajo los siguientes señalamientos:

1. Es una agente encubierta de la inteligencia militar colombiana.

2. Es una agente encubierta del imperialismo a través de la SIP, Sociedad Interamericana de Prensa.

3. Es una representante de un medio de comunicación de la genuflexa y asesina oligarquía colombiana, que ha participado en diferentes eventos nacionales e internacionales como vocera de esa ideología dañina.

4. Porque trabaja para la Revista Semana y ésta no es otra cosa que un medio al servicio de la guerra total del narcopresidente Álvaro Uribe Vélez.

¿Cómo se sentirá ahora Marta Ruiz, después de leer la declaración anterior?

¿Se le seca la boca? ¿Suda frío? ¿Pensará primero que “no puede ser” o el “por qué a mí”? ¿Pensará en su familia? ¿Pensará en sacar su familia del país? ¿Le pasará por la mente el qué va a hacer con la deuda hipotecaria de su casa, con su carro, con los bienes muebles que posee? ¿Difícil situación, verdad?

Bueno. Menos mal eso a ella no le ha ocurrido. ¡Pero a mí sí! Y gracias a una infame publicación de la revista Semana en donde se me acusa de ser un “puente entre el Secretariado de las FARC y la prensa europea”. Y es en esa revista Semana donde ella trabaja y es la encargada de los temas de orden público. Y como tal, era bajo ese tópico que hemos intercambiado solamente tres mensajes.

Pero para el colega de Marta Ruiz, Camilo Jiménez, que escribió desde Berlín para la revista Semana, y ésta lo publicó el 16 de febrero de 2008: “El frente europeo de las FARC”. En una colección de las más ridículas mentiras, ese sujeto dice: “Por encargo de las Farc, el trabajo será realizado por un documentalista chileno radicado en Holanda que se hace llamar Ivan van der Boer. El guión ha sido aprobado por 'Raúl Reyes'. Los puentes de la guerrilla para su posproducción en Europa, también en este caso, permanecen los habituales: un corresponsal sueco con el nombre de Dick Emmanuelson (ni siquiera lo escribe correcto), que lleva trabajando en Colombia más de 20 años y es cofundador de Anncol, establece los contactos con la prensa europea y coordina la producción del documental en Europa”.

Cualquier periodista con ética y un mínimo de tiempo en el gremio, sabe que tan peligrosa sindicación requiere de varias cosas: Unos sólidos elementos de juicio -que de seguro no los tiene-, pruebas muy contundentes -que no las presenta- y una fuente sumamente seria y creíble. Además, una confrontación con el sindicado. Si esto no ocurre, se descalifica su publicación.

De la revista Semana nadie me contactó. Leí la horrible sindicación en la edición digital e inmediatamente escribí una carta abierta a la redacción de Semana, la cual ni siquiera han tenido la amabilidad de contestar, pisoteando TODOS los principios éticos y profesionales del periodismo.

Si la labor de la revista Semana era colgarme una lápida en el cuello, pueden celebrar que ya lo lograron. Soy objetivo militar.

Así como la foto de Reyes y Larrea que publicó El Tiempo.

Los colegas de Marta Ruiz y la revista Semana, los dueños de El Tiempo, publicaron una foto de Patricio Echegaray, presidente del Partido Comunista de Argentina, colocándolo cómo Gustavo Larrea, el Ministro de Seguridad y de Justicia del Ecuador. Es la misma irresponsabilidad con la que Semana me señala. Es el mismo libreto de la inteligencia militar/policial del Estado, que entrega a los Idiotas Útiles (IU) una foto, y les ordena: “¡Publíquenla!, ése es el ministro jodón del Ecuador que tenemos que apretar un poco porque nos niega el derecho a la ‘Guerra Preventiva’”.

Escribió el columnista de EL TIEMPO, Óscar Collazos, bajo el titulo “QUINTA COLUMNA, Prensa, filtraciones, credibilidad”, acerca del montaje de El Tiempo:


Dicha filtración tenía el propósito de reafirmar la tesis de que el vecino país del sur ha tolerado y auspiciado la presencia de esa guerrilla en su territorio. Tan claro era el propósito, que se distribuyeron copias de la nota de EL TIEMPO en unas reuniones que venían ya enrarecidas y en las que se jugaba una salida diplomática del conflicto entre los dos países”.

Dicen los directores de El Tiempo que fueron “engañados”. Pues no comemos cuento señores Santos. Si recién hubiesen salido de la facultad de Comunicación Social, quizás hubiésemos tragado el cuento. Pero con un diario con tantos años de mentir sistemáticamente a sus lectores, no. No comimos cuento.

Y remata Collazos:


“El episodio que condujo a este periódico a su editorial del martes debería ser tenido cómo ejemplo de las difíciles relaciones que los informadores mantienen con las fuentes oficiales. Y no porque estas no sean también fuentes, sino porque esas informaciones SON POCAS VECES SOMETIDAS A VERIFICACIÓN (…) abundan los ejemplos en los cuales falsos positivos y mentiras de más alto calibre han puesto en entredicho la catadura moral de organismos y altos funcionarios del Gobierno”.

¿Dónde está la evidencia de Semana con respecto a la sindicación que me hizo?

Dice Marta Ruiz, en uno de los tres únicos correos que intercambiamos la semana pasada:


“La verdad Dick, conocí de la carta y sé que la discutieron. No sé si discutieron el asunto de la veracidad, sino que supongo, la idea de preguntarle al autor del reportaje sobre el sustento de su afirmación. Cómo tu sabes, ese reportaje fue escrito por una persona que vive en Europa e incluso estaba firmado por él. No conocí el reportaje antes de ser publicado... en todo caso, en lo personal, lo siento”.

Marta Ruiz, la única persona de la revista Semana que me ha contestado en mi derecho a réplica, dice que aparentemente no ha estado involucrada en el reportaje. No lo creo. Porque en temas del calibre, como es éste, se reúnen todos los miembros de la redacción del medio para discutir muy a fondo y confrontar los argumentos, las sindicaciones, las denuncias y ponerlos en una balanza para valorar la credibilidad de ellos. Eso ocurre en los medios europeos al menos. Supongo que debería pasar lo mismo en Colombia.

Otra cosa: Marta Ruiz ha sido enviada a Centroamérica para representar a la Revista Semana en eventos organizados por la SIP (los dueños de los medios en el continente americano y feroces enemigos de todo lo que huela a izquierda, Cuba y Venezuela). Ella hace declaraciones públicas en el nombre de la revista Semana a la prensa extranjera y es encargada en la redacción de los temas de orden público, es decir, la guerra en Colombia. Después del bombardeo del campamento del comandante Raúl Reyes hizo declaraciones al diario sueco Dagens Nyheter.

¿Pero qué dice Marta Ruiz sobre el reportaje “El Frente Europeo de las FARC” del corresponsal de la revista Semana en Europa?

1. No sabe si los directores discutieron la veracidad del colega en Europa.

2. Confirma que en Semana no es el colectivo de la redacción y los directores que asumen la responsabilidad sobre la VERACIDAD de las sindicaciones sino el autor; “La idea de preguntarle al autor del reportaje sobre el sustento de su afirmación”.

3. El corresponsal vive en Europa y hasta que fue firmado por él, sostiene y que por eso la revista Semana se lava las manos y voltea la carga de la prueba al corresponsal en Europa. ¡Qué barbaridad!

Señores(as) de la revista Semana: ¡Ustedes lo publicaron, ustedes deben responder por las sindicaciones!

Los “Falsos Positivos” mediáticos

En el caso de la foto, Larrea-Reyes, publicada por El Tiempo y el reportaje del “Frente Europeo de las Farc”, de la revista Semana, donde me sindican de ser “puente” entre las FARC y los medios europeos, es obvio para todos los periodistas colombianos y extranjeros que cubren el país, que los canales existentes y abiertos entre la inteligencia militar y los medios de comunicación son una realidad. El Estado terrorista de Uribe quizás ha sido el más eficaz con los medios para que estos se pongan al servicio de la guerra en Colombia. El Departamento E-5, de la inteligencia del ejército, en donde uno de los mejores periodistas colombianos prestan su servicio, está más activo que nunca y es una pieza clave en la Guerra Psicológica contra el pueblo colombiano.

Los “Falsos Positivos” de atentados con bombas, también tienen su paralelo virtual y escrito en la prensa colombiana. El Tiempo y la revista Semana son claros ejemplos de eso. Es decir, el estrecho “contacto” con los organismos de seguridad como el DAS o el E-5, consiste en que ellos les entregan documentos, fotos, videos, copias de llamadas telefónicas o de correos electrónicos “chuzados” a los periodistas que deberían verificar que los documentos son de alta credibilidad y lo que ellos dicen es verdad; pero que en realidad los periodistas corren a publicar sin el menor análisis.

Por eso me dio risa y pensé, cuando vi la foto de Patricio Echegaray, que aquí tenemos un nuevo caso de cómo estos agentes han logrado plantar una nueva “prueba” en la prensa colombiana. Al dirigente comunista argentino lo entrevisté en el 2001 y en el 2005 en Buenos Aires y sabia, porque fue publicado en varios medios argentinos, que el argentino se había entrevistado con Raúl Reyes en el 2005 [1].

Los periodistas que juegan guerra

Lo he dicho antes al respecto del periodismo colombiano, pero vale la pena repetirlo para todos : Una noticia falsa publicada puede destruir la vida de una persona. No descubro el agua tibia con ello, lo sé. Pero se los recuerdo a quienes se dicen llamar periodistas.

¿Dónde está la “objetividad”? ¿Es posible ejercer el periodismo, investigando, cuestionando y presentando resultados a los lectores, televidentes o radioescuchas, cuando el periodista se pone el uniforme del ejército colombiano, jugando a la guerra, como suelen hacer los periodistas colombianos en el campo de entrenamientos del ejército en Tolemaida? ¿Cómo va a denunciar al coronel XX por masacres si éste te entregó el uniforme ese domingo y te puso el fusil Galil en el hombro para que te sintieras como un “Soldado de la Patria”?

Esos cursos que organizan las fuerzas militares anualmente para los periodistas, es parte de la guerra psicológica para armar y forjar unos medios de comunicación al servicio de la guerra total. Los periodistas ingenuos en uniforme verde olivo ya no son tan ingenuos e inocentes después de “la batalla”, porque ya no pueden romper la cadena que colocó el coronel ese domingo en sus cuellos de periodistas.

¿Cómo va a poder cuestionar un periodista las “pruebas” que ahora Bush, Uribe, los patronos de la revista Semana y la familia Santos, dicen poseer desde los tres computadores blindados de Raúl Reyes, si han jugado a la guerra en Tolemaida con sus colegas colombianos?

Con toda seguridad que encontrarán fotos, cartas y publicaciones mías en esos discos duros que de “milagro” confirman lo que sale en el reportaje infame de la revista Semana.

¿Pero tendrán la certeza que no son pruebas plantadas? ¿Se atreverán otra vez a publicar algo en donde seguramente harán el ridículo internacional como los directores de El Tiempo?

Periodistas, señora Marta Ruiz: Piensen, investiguen, cuestionen, confronten y hablen con los protagonistas involucrados antes de sacar sus propias conclusiones apresuradas y evitarán juicios éticos y legales futuros.

jueves, 13 de marzo de 2008

Carta abierta a la revista Semana de Dick Emanuelsson

Otra vez E-5

080218 / No se cansan los instigadores terroristas del estado colombiano. La inteligencia del Departamento E-5 del ejercito arman, facilitan y entregan a los medios “Idiotas Útiles” (IU) que echando por la borda los principios (si les quedaron algunos, es decir) periodísticos para ponerse en formación ante sus mandos y presentar a los consumidores de esa olla podrida un relato que confirma que existe un Frente Europeo de las FARC.

Y he tenido el honor de figurar otra vez en las columnas de los medios de los magnates de Santodomingo, Santos y Ardilas Lüles. Dice el “periodista oculto” de la Semana bajo el titulo “La guerrillera holandesa en DVD?” [1] acerca un filme que se produciría en las selvas colombianas lo siguiente:

“Por encargo de las Farc, el trabajo será realizado por un documentalista chileno radicado en Holanda que se hace llamar Ivan van der Boer. El guión ha sido aprobado por 'Raúl Reyes'. Los puentes de la guerrilla para su posproducción en Europa, también en este caso, permanecen los habituales: un corresponsal sueco con el nombre de Dick Emmanuelson, que lleva trabajando en Colombia más de 20 años y es cofundador de Anncol, establece los contactos con la prensa europea y coordina la producción del documental en Europa.

¿De donde sacó Semana eso?

La verdad es que soy contactado semanalmente por personas que dicen ser periodistas y que quieren ir a la selva para hacer reportaje con la guerrilla. Por haber hecho algunos reportajes en la selva durante los casi 30 años que cubro Colombia algunos creen automáticamente que uno es un “puente” y, de ingenuidad o por intereses más oscuros, me escriben.

Entre ellos sé, por tener 30 años de experiencia de Colombia, que están los “colegas” del E-5 (uno de los mejores periodistas colombianos que vendieron su alma periodística y se dejaron comprar por unos millones de pesos del Estado Militarista). Yo haría lo mismo si yo fuera Uribe. ¡Claro! Hacer inteligencia entre la oposición tanto en Colombia como en el exterior. Pero Uribe no esta solo, lo mismo hizo el fascista Pinochet a través de su embajada. Hasta que puso bombas en Buenos Aires y Washington, matando al general constitucionalista Carlos Pratt y el ex ministro de defensa chileno Orlando Letilier, respectivamente.

El problema que ha tenido la inteligencia colombiana conmigo es que este periodista ha sido fiel a los principios de los estatutos de la federación sindical de los periodistas suecos, SJF, que dicen, que un periodista SIEMPRE tiene que actuar con las cartas en la mesa. Ahí será intocable. Y yo jamás he tenido algo por esconder en mi trabajo como reportero en TODA América Latina que cubro.

Nunca he ocultado de haber sido uno de los fundadores de Anncol el año 1995 (tarea de tiempo libre que dejé el 1999 por todas las amenazas). ¿Por qué lo escondería? El motivo por la creación de una agencia alternativa y ANTAGONICA a la basura del contenido de los medios progubernamentales colombianos era justamente de dar una visión de la realidad colombiana que NO ocultaba los intereses detrás las masacres, que no ocultaba la arremetida antisindical contra los trabajadores y al sindicato de Bavaria ejecutado por el patrón de Bavaria, Caracol, Cromos Y Semana, el señor Mario Santodomingo, logrando echar 90 por ciento de los obreros sindicalizados.

¿Cuando hizo los medios mencionados un reportaje o entrevistas con los dirigentes, obreros y trabajadores de Bavaria durante sus 71 días de heroica huelga el 2000-2001? ¿Difícil y pesada la pregunta? Claro, por que hay una sola respuesta y es que su Patrón no les dio permiso de tocar el tema. Él no solamente es dueño de Bavaria sino es dueño también de la suerte de Ustedes, Señores(as) de la revista Semana.

Lo que se confirma ahora con la publicación en la revista Semana, de que yo soy un especie de “araña” entre el Secretariado de las FARC y la prensa europea, es que esa inteligencia militar esta interceptando los correos electrónicos. Nada sorpresivo. Efectivamente fue contactado por un supuesto periodista holandés que decía que tenía aval de Raúl Reyes para hacer un video con la guerrillera holandesa. Le respondí con la lógica pregunta que si él tenia aval de Raúl Reyes, ¿por qué recorrer a mi? Y ahí quedó el asunto. Soy demasiado viejo para caer en semejantes trampas creadas por los E-5 que ahora son publicadas por el Departamento IU de la revista Semana.

¡Dicen en Semana que llevo más de 20 años en Colombia y me colocan descaradamente una lapida en el frente acusándome por tal tarea!

¡Que vergüenza deberían tener, redactores de Semana!

Publica una denuncia pública no firmada a mi pero se olvidaron el principio de derecho a réplica.

¿O su Patrón no la permite?

Hace dos años me encontré en un evento en Centroamérica con la periodista Marta (no me acuerdo el apellido) de la revista Semana y intercambiamos tarjetas personales con teléfono y correo electrónico e intercambiamos algunas experiencias de Colombia como reporteros. Fue cordial y amable su colega pero lo que no entiendo es ¿por que no aprovecharon esos datos para contactarme, para que yo pudiera dar mi versión sobre lo que a mi me acusan los agentes del E-5? Incluso Martha, en su regreso a Bogota, me facilitó del archivo de foto de la revista Semana unas fotos que había publicado la revista de la tortura de que fueron victimas los soldados en Tolima por parte de sus mandos que resultó en el despedido del comandante de las FF.MM. Y así se colabora entre los periodistas, ayudándonos mutuamente, no es que siempre hay que compartir las mismas ideas pero si, nos ayudamos para facilitar el trabajo.

La inteligencia militar acusó en otra ocasión a la emisora Café Stereo de ser un “órgano radial de las FARC” y como yo colaboraba también con esa emisora le ofrecí al señor Ricardo Calderón, editor de Semana, dos reportajes; el primero era en la verdadera emisora de las FARC, Voz de Resistencia del Bloque Sur [2], donde habrían podido publicar una verdadera chiva ya que la jefa de esa emisora era o es Lucero Palmera, esposa de Simón Trinidad y por supuesto también guerrillera. La entrevisté en 2005 cuando estuve allá durante una semana.

¿Cuándo ha hecho algún reportero de la Semana semejante reportaje?

El segundo reportaje [3] era de los estudios de Café Stereo de Estocolmo, entrevistando al director Miguel Suarez. Pero el señor Calderón, después de pensar algunos días rechazó, la oferta.

Ahora se dedica los editores de Semana de publicar rumores, indicios baratos y manipulados pero enterró para siempre los principios para el periodismo.

No me extraña, por que, como dice los venezolanos, en Colombia se ha instaurado un régimen en donde los medios se han vuelto como voceros al estilo del nazi Goebbels.

Sé que no todos los periodistas colombianos están de acuerdo, no más faltaba. Muchos están hartos de un régimen laboral en donde ni siquiera los dejan de crear un sencillo y humilde sindicato que podría trabajar para bajar la jornada laboral, muchas veces hasta 12-14 horas por día, a las 8 horas establecidas según la ley. Para el periodista colombiano no existen los verdaderos derechos laborales, sindicales y, como consecuencia, los derechos humanos. Recuerda, señores de Semana, que hace un par de años los colegas en Caracol Radio intentaron de crear su sindicato y fueron TODOS despedidos por el magnate Santodomingo.

O que la gerencia de RCN complace la impunidad con el ejercito que mató a dos compañeros de RCN cuando cubría la salida a los Farallones después de haber llevado los once diputados a la montaña. Ya pasaron casi seis años y nada, absolutamente nada que juzga a los asesinos del helicóptero que los mató con Punto 60, menos se publica una sola línea en sus medios.

Así es el régimen de Uribe que no es muy diferente en el fondo de otros gobernantes por que es el mismo estado terrorista que hace un siglo declaró la guerra a su propio pueblo.

Y ahí están los que lo sirven, el Departamento E-5 y el IU, los Idiotas Útiles.

Atentamente:

Dick Emanuelsson

. . . que esta empacando la maleta para mañana irse a Venezuela para investigar la infiltración de los paramilitares colombianos en territorio venezolano.

[1] “La guerrillera holandesa en DVD?

http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=109423

[2] La Voz de la Resistencia transmite 'desde el ojo del huracán del Plan Patriota', '¡Sí, esta sí es una emisora de las FARC!' Por: Dick Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)* (Fecha publicación:13/06/2005) http://www.argenpress.info/notaold.asp?num=021617

[3] La inteligencia militar acusa Café Stereo de Estocolmo de ser una emisora oficial de las FARC en el exterior. Por Dick Emanuelsson, junio 2005. http://www.elcorreo.eu.org/esp/article.php3?id_article=5430

martes, 4 de marzo de 2008

La muerte de Raúl Reyes es la derrota política de Uribe


EL COMANDANTE Raúl Reyes junto con Eliana, su radio-operadora, la más antigua mujer en las filas de las FARC-EP.
FOTO: DICK EMANUELSSON



Presidente Chávez: ¡Abra una oficina de información de las FARC en Caracas!

  • La muerte de Raúl Reyes es la derrota política de Uribe

POR DICK EMANUELSSON

CARACAS / Marzo 2 de 2008/ Mataron a Raúl Reyes y a los guerrilleros que eran su anillo de seguridad. Pero más que una victoria militar, el gobernante colombiano ha sufrido una tremenda derrota política. Con el bombardeo Uribe cree que puede erradicar las raíces del conflicto armado y social y cerrar los canales internacionales de la guerrilla. Para contrarrestar esa política de guerra el presidente Hugo Chávez debería permitir la apertura de una oficina de información de la guerrilla colombiana en Caracas. Seria además una decisión lógica ya que Chávez ya le otorgó el estatus de beligerancia a las FARC-EP y al ELN. Estos son los antecedentes que refuerzan la propuesta:

Toda la Comunidad Internacional está perpleja con la respuesta guerrerista de Uribe. Las FARC-EP, desde el mes de agosto del 2007, vienen trabajando con la senadora colombiana, Piedad Córdoba y el presidente venezolano, Hugo Chávez, para abrir puertas cerradas para la paz durante seis años de mandato de Álvaro Uribe. El miércoles pasado dio otro fruto a través de una segunda liberación unilateral de la guerrilla. En total han sido liberados cinco congresistas y un candidato a la vicepresidencia. La respuesta de Uribe fue el bombardeo del campamento de Raúl Reyes.

Entendemos que hay guerra, pero también en las guerras la política está por encima del factor militar. Y así reacciona el presidente Sarkozy, diplomático como han sido siempre los mandatarios franceses, pero rompió totalmente la regla entre los presidentes y denunció en un comunicado a Uribe por condenar a muerte a Ingrid Betancourt y en consecuencia a los 40 militares que la acompañan:

"La muerte de Luís Edgar Devia Silva, conocido como Raúl Reyes, el número dos del secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se produce en un momento crucial en el que todo debía hacerse para respaldar la dinámica positiva que se había activado con la liberación unilateral de varios rehenes" [1].

Es decir; Sarkozy no entiende cómo Uribe responde con bombas a los gestos de paz de la guerrilla; lo cual puede impedir la liberación, no solamente de la colombo-francesa Ingrid Betancourt sino, sobre todo, de los 40 miembros de las fuerzas militares colombianas, quienes han sido capturados en combates con las FARC-EP.

Es más, según El Tiempo, diario y vocero de Uribe&Santos, con la muerte de Raúl Reyes se apaga también el único canal abierto a los países u organismos facilitadores en el tema de intercambio humanitario y a cualquier otro gesto por la paz:

"En fuentes diplomáticas hay preocupación porque la muerte de 'Reyes' afecte la búsqueda del acuerdo humanitario. Según supo ayer EL TIEMPO, 'Reyes' era el único contacto de los tres países amigos (Francia, España y Suiza) para avanzar en la búsqueda de esa posibilidad, encomendada por el gobierno de Uribe, como su única salida en esa dirección. Por ahora, la comunicación de los europeos con las FARC queda afectada de manera sensible",

[2] resume El Tiempo.

Y así es el mandatario colombiano. Uribe sigue consecuente con su política desde el primer día en que asumió la presidencia (el 7 de agosto del 2002): Cerrar para la guerrilla todas las puertas, oficinas, canales, espacios en donde se pudiera entablar contactos entre el estado colombiano, países amigos de la paz en Colombia y la misma insurgencia. Si no hay puertas para dirigirse para hablar de paz, si no hay puentes para facilitar y entablar el diálogo, entonces ¿cómo hacer la paz? ¿Cómo hacer el intercambio humanitario? ¿Cómo facilitar los contactos para la liberación de Ingrid Betancourt? ¿Cómo cree Uribe que sus soldados van a poder salir a la libertad después de más de diez años, si no hay contactos físicos entre las dos partes?

Uribe no quiere la paz, ya todo el mundo se ha dado cuenta de eso. Uribe no quiere ni siquiera escuchar la palabra "FARC-EP" y así se puede comprender la rabia de Uribe cuando llegó al palacio de Miraflores en Caracas Iván Márquez, comandante del Secretariado de la guerrilla y que junto con Chávez y la senadora Piedad Córdoba se sentaron para hablar del espinoso tema del intercambio humanitario, que ahora lleva el fruto de seis liberaciones unilaterales por parte de la guerrilla.

La foto con las tres personas claves en este tema fue demasiado para el gobernante colombiano que de un plumazo despidió a Chávez y Córdoba, aunque los familiares rogaban al presidente colombiano no hacerlo por que se dieron cuenta que las liberaciones de sus familiares serian mucho más complicadas.

Y a pesar del humillante tratamiento a Chávez por parte de Uribe, el mandatario venezolano no tiró la toalla a la cancha sino que siguió con la senadora Córdoba el proceso de apoyo y acompañamieno a las liberaciones unilaterales por la guerrilla. Pero dos días después,

Uribe responde a estas gestiones de voluntad de paz con bombas de clúster al campamento guerrillero. La primera patrulla del Ejército ecuatoriano que llegó al campamento encontró 15 guerrilleros muertos en sus piyamas, según el presidente Correa en su declaración en la noche del sábado. Uribe no sólo fue condenado por Sarkozy, Chávez y Correa sino por todos los demócratas colombianos. También quedó otra vez como un gran mentiroso, ya que defendió la acción de guerra contra el pueblo del vecino país con el argumento que los batallones de la contraguerrilla habrían sido atacados del otro lado del río fronterizo. Todo el mundo con un mínimo de conocimiento sobre el conflicto armado, sabe que el anillo de la seguridad de los comandantes guerrilleros nunca entra en confrontación armada con el enemigo para no alertarlo; justamente, por que la tarea es proteger el comandante.


URIBE VIVE EN un mundo obsesionado. Se le sale el odio de clase cuando habla sobre los hombres y mujeres que no se dejaron matar por los subalternos de Uribe: Sus amigos en Ralito, centro de reclusión de los jefes paramilitares que, facilitado por la Ley de la Impunidad, mal llamada "Ley de Justicia", el próximo año salen a la libertad y tranquilamente pueden vivir sus vidas en el lujo, dueños de cinco millones de hectáreas, robados a cuatro millones de campesinos desplazados y disfrutar de las guacas llenas de millardos de dólares, producto del narcotráfico. Ahí puede organizar una Junta de Vecinos Uribe y el jefe de los matones, el narcoparaco Salvatore Mancuso, ya que son vecinos en el departamento de Córdoba y poseen miles de hectáreas de la mejor tierra cultivable o para ganado, robada también a los campesinos que hoy ambulan y viven en los cinturones de miseria de las principales ciudades.

Cree Uribe y El Tiempo, que con la muerte de Raúl Reyes las FARC se van a desmoralizar y desplomar. Otra vez se equivocan. Tanto las FARC como el ELN han sido golpeados militarmente mucho más duro que la bomba que mató a Reyes. El Tiempo especula, como si fuera un agente de la inteligencia militar usando el manual de guerra psicológica, diciendo que hay divisiones entres alas políticas, militaristas y moderadas dentro de las FARC.

¡Pura paja! Como dice el colombiano común. Las FARC se basan en principios políticos, ya que es un movimiento político-militar. Y de igual manera como fallaron las especulaciones sobre la muerte del legendario Fidel, porque no aceptaba más tareas del estado y del partido, las especulaciones acerca de una pronta muerte de las FARC se caerán por su propio peso.

Por que la lucha en Colombia no termina, como desea el editorial de El Tiempo, el 1° de marzo. El diario del ministro de guerra, Juan Manuel Santos y su primos, el vicepresidente Francisco Santos, verdaderos instigadores de golpes de estado y de creación de grupos paramilitares respectivamente, según el máximo jefe de los matones, Salvatore Mancuso. Y esa incuestionable verdad hace temblar al poder en su euforia que vive en este momento.

domingo, 2 de marzo de 2008

Reflexiones personales de Raúl Reyes y las consecuencias de su muerte para el futuro de las FARC-EP

El comandante Raúl Reyes habla a sus tropas en el Bloque Sur, abril 2005.
FOTO: DICK EMANUELSSON

 

POR DICK EMANUELSSON

CARACAS / Marzo 2 de 2008 / Con la muerte de Raúl Reyes el gobierno y los medios de comunicación de Uribe en Colombia creen que la guerrilla entrará en una crisis profunda y que hasta va a dividirse. Pero se equivocan. Los guerrilleros no han entrado a un movimiento político-militar para rendirse en la primera falla militar. Es la experiencia mía como periodista después de cubrir el país y su conflicto social y armado durante casi 30 años.

La primera vez que entrevisté a Raúl Reyes fue en Casa Verde, en marzode 1988, durante la Segunda Cumbre de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar. Reinaba el proceso de paz por la firma del "Acuerdo de cese de fuego" de mayo de 1984, firmado entre el presidente conservador Belisario Betancourt y el Secretariado de las FARC. Me impresionó su calma y su sencilla pedagogía, explicando el complicadísimo conflicto colombiano.

El forjado dirigente sindical de la fábrica de Nestlé en Neiva, entonces miembro del Partido Comunista Colombiano (PCC), se incorporó a la guerrilla el 1982 y fue miembro del Secretariado unos años después. El 9 de diciembre del 1990, el presidente César Gaviria ordenó, en pleno proceso de paz y en el mismo día de las elecciones a la Constituyente, bombardear a la base central guerrillera con la ilusión de que con el desplome de la Unión Soviética también la guerrilla colombiana se iba a desmoralizar y caer como una casa de naipes. ¡Qué mal cálculo!


FUERON DIEZ AÑOS en donde murieron en vano por este conflicto, decenas de miles de colombianos bajo la absurda ilusión del Estado colombiano de obtener una victoria militar. Pero, como decía el senador comunista, Manuel Cepeda, en el sepelio de José Antequera, vicepresidente de la Unión Patriótica y Secretario General de las Juventudes Comunistas, asesinado el 4 de marzo del 1989: "Este pueblo admirable y heroico ha creado guerrillas invencibles". El senador comunista siguió la herencia política del legendario líder comunista Gilberto Vieira y defendió en el XV Congreso del PCC la tesis de "Combinar todas las formas de luchas de masas" para construir una Nueva Colombia de Justicia y Paz, en confrontación a los oportunistas tanto adentro como de las columnas del diario de la oligarca, El Tiempo. Pero el XV Congreso de los comunistas defendió la consigna de la realidad colombiana.

Pasaron diez años y nuevamente me encontré en 1998 en el sur de Colombia con el comandante Reyes, tomando el pulso sobre los primeros encuentros que la guerrilla había tenido con el presidente Andrés Pastrana y en donde se iba a crear las condiciones por unas negociaciones políticas por la paz que comenzaron a principio del 1999.


LA AGENDA COMÚN para la construcción de la Nueva Colombia de doce puntos fue sistemáticamente saboteada por todo el aparato militarista, y ahí está incluidos sobre todo los medios de comunicaciones de la oligarquía, porque no se atrevieron discutir las raíces del conflicto armado y social en Colombia. Lograron otra vez ahogar al país en sangre, rompiendo el proceso e iniciar el Plan Colombia, ya que detrás de las negociaciones se estaban armando el ejercito más grande de América Latina según el "Plan B".

Raúl Reyes y el Secretariado sabían de la naturaleza guerrerista de esta oligarquía colombiana y cuando asumió la presidencia Uribe, sabían que venia la GUERRA TOTAL.

Y fue en ese clima de guerra y bajo el Plan Patriota, dirigido por 2 mil asesores militares estadounidenses y un ejército y policía con 400 mil miembros, que encontré a Raúl Reyes en abril de 2005, cerca al lugar del bombardeo. Conocí a los guerrilleros de su anillo de seguridad; la negra hermosa Susana, la flaquita y calmada pero tan conciente desde el punto de vista político Catherine Millar. Las dos mujeres daban clases de todo tipo; historia y papel político de Simón Bolívar, sobre el Partido Comunista Clandestino Colombiano (PCCC) o el Movimiento Bolivariano. Todos los días los guerrilleros se dedicaban a estudios políticos y tareas actuales en Colombia.

Entrevisté no solamente a Reyes sino a tres guerrilleras sobre sus vidas, ¿preguntando el cómo y el por qué se incorporaron al movimiento guerrillero y cuáles eran sus sueños personales en el futuro? Les pregunté sobre las constantes acusaciones de los medios colombianos e internacionales acerca de supuestos abusos sexuales hacia la mujer guerrillera y la veracidad de ello. Rechazaron con dignidad esas acusaciones y las calificaron como un insulto y parte de la guerra psicológica. Sin embargo, si un guerrillero varón es encontrado culpable por una violación puede ser fusilado, me decian.


HACE POCO SALÍA una noticia de que el comandante Raúl Reyes tenía un harem de niñas de 9 años de las que abusaba sexualmente. Y como El Tiempo es el vocero de esta guerra psicológica, ni siquiera se evita de publicar que "Fuentes de inteligencia aseguraron que en el campamento murió una joven guerrillera que se había convertido en su pareja en los últimos meses".

El dato no solamente es una de tantas mentiras descaradas, ya que el comandante tenía su esposa al lado cuando murió por la bomba, la camarada ´Liliana Marín´, radioperadora y guerrillera desde la época de Casa Verde en La Uribe.

Es una prostitución del periodismo a un nivel tan primitivo que ni siquiera en países de años de guerra aparece semejante mentiras y ahora entiendo las palabras de Manuel Marulanda durante el proceso de Caguán cuando senalaba que "los medios tienen una deudita con nosotros".

Pero El Tiempo asesina definitivamente todos los principios cuando publica. Las fotos del cadáver de Raúl Reyes aparece en una "Fotogalería", como si fuera una exposición de farándula o una pasarela de moda. La actitud de El Tiempo es macabra. Y por la ironía de la vida, el director de El Tiempo, Enrique Santos Calderón, hermano del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, era presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa – SIP- el año 2002, órgano de los dueños de los medios masivos en el continente americano, conocidos por su anticomunismo y odio contra Cuba socialista y Venezuela Bolivariana. Actualmente el señor Santos Calderón es vicepresidente de la SIP y presidente de su Comisión de Impunidad (¡Sic!).


EN OTRO CAMPAMENTO guerrillero que visité en abril del 2005, me encontré con Lucero Palmera, guerrillera desde los 15 años y esposa y camarada de Simón Trinidad. Fue capturada junto con él y su hija de 12 años en Quito. Trinidad fue inmediatamente extraditado a Colombia por el "mejor amigo de Bush", Lucio Gutiérrez. Lucero y la hija aprovecharon la confusión acerca de su nombre ya que no había una orden de captura y buscaron el otro día de la captura la trocha para el regreso al Bloque Sur de las FARC-EP y a su familia guerrillera.

El 31 de diciembre del 2004 fue extraditado Simon Trinidad a Estados Unidos como una venganza cruel de Uribe. Habia propuesto al Secretariado que liberaría a Trinidad a cambio de que las FARC liberaran a todos los prisioneros de guerra. Por supuesto que Uribe sabía la respuesta de las FARC de antemano. Y pregunté a Lucero, esa mujer con la sonrisa constante y el optimismo que la caracteriza:

¿Qué sentiste tú y cómo reaccionaron los guerrilleros el día 31 de diciembre del año pasado (2004) cuando fue oficializada la decisión de Uribe de extraditar a los EE.UU. a Simón Trinidad, un hecho que mostraron prácticamente todo ese día en los noticieros? ¿Cómo fue la reacción de los guerrilleros en tu campamento?

– Rabia, indignación, sobresalió el odio de clase, Uribe lo que quiso hacer con eso fue como rebajarle la moral a los guerrilleros. Era un 31 de diciembre que para la mayoría de los guerrilleros y para el pueblo colombiano, es una fecha especial. Cuando dieron la noticia, en el caso mío especialmente; fue muy doloroso y todas esas cosas, pero más que eso, por encima de eso, era la indignación. Ver en la práctica una experiencia que nunca a los guerrilleros y a las masas se les va a olvidar, lo que es lo indigno de un gobierno que esta arrodillado a los intereses del imperialismo norteamericano. La manera tan baja, la manera tan indignante, la manera tan cínica con la que se da eso.

– Uno, cuando ve esas imágenes todavía, esas donde Simón aparece desarmado con las manos esposadas y con soldados armados hasta la coronilla con miras infrarrojas, con fusiles, con cananas, con chalecos antibalas agarrando a Simón que está prisionero, que está con las manos esposadas, pero que aún así en medio de esa situación se está haciendo sentir como revolucionario, uno no siente sino rabia Y ESE FUE EL SENTIMIENTO GENERALIZADO DE TODOS LOS GUERRILLEROS QUE COMPARTÍAN CONMIGO EL CAMPAMENTO, donde nosotros vimos ese 31 de diciembre a las 12 del día la noticia de que Simón iba a ser extraditado a los EE.UU.

El odio de clase salió a flote, o sea; para esta generación de guerrilleros que vimos eso, pienso que Uribe encontró y ocasionó un sentimiento distinto al que el quería que nosotros tuviéramos.

¿No se desmoralizaron entonces?

 ¡Por el contrario!, nuestra moral revolucionaria se fortaleció.

Decía Lucero Palmera y confirmó su compromiso revolucionario ante las tareas de construir una Nueva Colombia.


EL TIEMPO, EN SU editorial el 1 de marzo, dice:

"El operativo -adelantado conjuntamente por el Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía- es uno de los más significativos éxitos de las Fuerzas Armadas y de la política de seguridad democrática del gobierno Uribe".

Es cierto que el operativo fue excelente de punto de vista militar. Fue una dura lección para la guerrilla que tendrá que analizar esa modalidad de las FF.MM. colombianas de usar cada vez más la aviación y la inteligencia. Y esa fue una de las preguntas que le hice al comandante Raúl Reyes el 2005 acerca las nuevas armas sofisticadas entregadas por los Estados Unidos; ¿Qué hace la guerrilla para evitar ser vulnerable? Y Reyes tranquilamente comentó, que la guerrilla estó en constante movimiento, que permanentemente analiza la actuación de las FF.MM. y se adapta de esa nueva situación. Por eso los Planes Colombia, Patriota, Consolidación o Victoria hasta ahora no ha tenido más éxitos que los de los bombardeos de algunos campamentos donde han caído algunos comandantes importantes.


PERO, Y ESO ES NOTORIO, el ejército colombiano es como el norteamericano, sueltan alfombras de bombas y después que se ha despejado las nubes se atreven a entrar los soldados profesionales. Pero en el combate, en el campo de batalla, los soldados se quedan cortos y lo saben. Por que la guerra no es de ellos, la guerra es de la oligarquía, los dueños de El Tiempo, Bavaria y las millones de hectáreas robadas a los campesinos colombianos, el futuro robado a los millones de colombianos que han visto sus seres queridos masacrados por un Estado Terrorista.

Uribe, Santos, y esa banda de asesinos tendrán un día que pagar por sus crímenes de lesa humanidad en la misma manera como está pagando ahora Fujimori en el Perú. Creen que con las bombas podrán erradicar las raíces del conflicto colombiano, pero, una vez más, retomo a Manuel Cepeda: "Este pueblo admirable y heroico que ha creado guerrillas invencibles". Y este pueblo colombiano sabrá superar el duro momento cuando ha caído en la lucha un hombre que comenzó en la fábrica de Nestlé y murió en la selva pero que será recordado como un hombre de la Nueva Colombia.