lunes, 13 de noviembre de 2023

Entrevista con MANUEL MARULANDA, Fundador y comandante en jefe de las FARC-EP

 

Manuel Marulanda, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC-EP,  entrevistado por el reportero sueco Dick Emanuelsson en abril de 1988. FOTO: ALVAN.



No hay una Revolución pacífica”

Entrevista en marzo de 1988 con MANUEL MARULANDA, fundador y comandante en jefe de las FARC-EP

POR DICK EMANUELSSON

CASA VERDE / 19 de MARZO de 1988 / En la siguiente entrevista, el comandante Marulanda habla durante una hora sobre la historia de las FARC, el ataque a Marquetalia en mayo de 1964, 48 campesinos atacados por 16.000 unidades del ejército colombiano, apoyado por la aviación en un “Plan Laso”, editado por Pentágono y terminando en 1988, 24 años después de la fundación de la guerrilla analizando “El Acuerdo de Cese al Fuego de la Uribe”, en mayo de 1984.

Toca también los temas de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar que se reunió la semana siguiente, marzo-abril de 1988 en Casa Verde, solo 20 minutos de en helicóptero de Bogotá, la lucha para una constituyente y la guerra de la oligarquía colombiana que activó la guerra sucia, asesinando miles de luchadores populares.

VIDEO:
La entrevista con Manuel Marulanda (1 hora):
https://youtu.be/3zovMCYUc6I


– Para hacer un breve resumen: Yo pienso que a partir de 1953 en adelante
yo creo que esa lucha tiene las mismas características que se vi se vienen dando en el día de hoy. Porque si a partir de 1953, hubo un golpe militar aquí en Colombia, pues yo recuerdo que desde ese momento se comenzaron a desarrollar una serie de luchas de carácter político por lograr el derrocamiento del General Rojas Pinilla, especialmente cuando ya comenzó nuevamente a ejercer la violencia contra los colombianos. Ya no solamente contra los liberales sino también contra los mismos conservadores y contra otras corrientes progresistas. Entonces uno puede decir que, a partir de esa época para acá, el cambio, pues, no es ninguno, porque nosotros a partir de esa fecha hemos venido haciendo todo un trabajo de carácter político, buscando que la gran mayoría de los colombianos nos entiendan ¿cuál es el planteamiento nuestro? Cuando nosotros estamos haciendo un planteamiento para los colombianos lo estamos haciendo en el aspecto político. Si lo estamos señalando en el aspecto político, lo estamos señalando también algunas cuestiones programáticas, ¿no es cierto? Eso quiere decir que permanentemente el trabajo nuestro es político, constantemente, no hay momento en que no estemos hablando de él. Por ejemplo, si estamos hablando de unas elecciones parlamentarias, pues ese trabajo entonces a nivel de todos los comandos nuestros, o de los frentes, o Estados Mayores de los frentes. Entonces ese es el tema del día. O el tema permanente para discutirlo dentro de las guerrillas y llevarlo también a la opinión, llevárselo también a las masas. No solamente a las del campo sino también de la ciudad de los centros urbanos. Ese tema es político. Eso no cambia.

Unos de los 48 campesinos armados con escopetas y unos fusiles M1 en contra 16,000 soldados del ejército y aviación de guerra. Marulanda sentado, escuchando las opiniones.


El `Programa de los Guerrilleros´

– Pero si vamos a hablar de una reforma constitucional que la hemos venido planteando desde hace mucho tiempo, incluso desde el `Programa de los Guerrilleros´, que fue aprobado el 20 de julio de 1964, pues todos esos temas son de carácter político que es para llevarlos a la conciencia de la gente, para que la gente entienda, qué es lo que nosotros en realidad queremos.

– Si planteamos una reforma urbana, todo tiende a ser de carácter político. Porque el planteamiento no se queda únicamente en el planteamiento nuestro, sino que tenemos que llevarlo a algunos sectores de la opinión nacional. Nosotros encontramos que no hay diferencia entre la época anterior y esta, porque en la época anterior, partiendo del 13 de junio de 1953, pues uno desde esa época se comienza a decir `bueno, hay que lograr el derrocamiento del General Roja Pinilla mediante la unidad de las masas liberales, conservadoras, progresistas. Desde ese entonces viene el pronunciamiento político, que conozca uno más antes, también lo sabían. Pero digamos poner un tope para uno arrancar decir; ¿Qué diferencia hay desde esa época de las guerrillas a estas? ¡No! Sigue siendo. Lo que pasa es que cada vez son mejores los planteamientos, cada vez son más claros, tienen mayor acogida de muchos sectores de colombianos. Eso es lo que viene ocurriendo.

– Porque vean ustedes el caso del Programa de los Guerrilleros, aprobado el 20 de julio de 1964. Es un documento donde se contemplan todos los aspectos de la vida nacional y duramos 20 años hablando de él. Y llegó el momento, que fue ahora con “El Acuerdo de La Uribe”, donde tuvo mayor resonancia. Pero antes se venía hablando. Hay momentos en que estos planteamientos tienen un mayor auge, tienen una mayor perceptibilidad en las gentes, se recibe más cómodo acorde con la situación política que se está viviendo en el momento. Entonces no hay cambio, sino que siguen mejorando en muchas cosas. A esos planteamientos antiguos, que hoy son vigentes y que ya están siendo discutidos por la opinión nacional y que la opinión nacional tiene que ocuparse de ellos, para bien o para mal, pues entonces no son nuevos, son supremamente antiguos. Ya en ese sentido pues prácticamente vamos para 24 años.



“Reforma agraria, hablando lo mismo”

– ¿Qué pasa? Se habla de la reforma agraria para el campesinado en esa
época, hace 24 años. Pero estamos hablando lo mismo. Ese lenguaje que nosotros hablamos hace 24 años lo tiene que hablar el parlamento, los concejales, los diputados, lo tienen que hablar los liberales, los conservadores, los comunistas, la Unión Patriótica, el clero, la clase Obrera, es decir; que ya se ha vuelto un denominador común, ya la gente se ocupa de ese fenómeno que hace 24 años nadie tenía interés por eso. Pasaba como cuando de pronto uno ve una película y pasó y no más, no tuvo ninguna otra incidencia en la vida política. Hoy sí la tiene. Que hablamos hace 24 años hoy ya es común, para todos los colombianos, para bien o para mal. Los colombianos tienen que ocuparse si planteamos la reforma agraria.

– Diré la reforma urbana. Pues, eso mismo dijimos hace 24 años dentro del programa de los guerrilleros. Hoy pasa lo mismo que con la reforma agraria; hay que estarse ocupando de ese fenómeno de carácter político para encontrar una salida. Hoy ya tiene una mayor fuerza. Es la diferencia que encontramos. Pero el planteamiento sigue siendo el mismo que nosotros hicimos desde ese entonces; una reforma a la Constitución. Porque en ese entonces era más visible el monopolio de los dos partidos, el Partido Liberal y el Partido Conservador. Se plantea, desde ese entonces, dar cabida dentro de la Constitución a nuevas corrientes políticas que han de surgir en este país. Porque de todas maneras se van a presentar esos fenómenos. Eso sigue siendo vigente para nosotros hoy y es lo común del momento ahora en este momento.

– ¿Quién no habla de esa reforma? Hasta hace unos 20 días, cuando el señor Virgilio Barco (presidente 1986-1990) planteó lo del plebiscito, nosotros estábamos muy entusiasmados con la reforma. Inclusive tomamos algunos artículos de la constitución y planteamos una declaración pública que hicimos la necesidad de tener que hacer esa reforma.

Millones colombianos viven en la miseria.


“Una Nueva Constitución”

– Estuvimos de acuerdo. Pero al cambio que se ha presentado en este mes, nosotros hemos dado un paso más allá y decimos que no queremos una reforma sino queremos una nueva constitución. Ya nosotros no vamos a partir de ahora en adelante por la reforma de la Constitución, sino queremos que se haga en este país una Nueva Reforma Constitucional para lo cual vamos a valernos de algunos de algunas personalidades, como abogados y otras personas que tengan conocimiento sobre eso y vamos a decir; “mire, vamos a redactar la nueva constitución. Y cómo habrá un debate en los próximos tiempos para reformarla, ahí va a estar allí el Partido Liberal, el Partido Conservador y tal vez algunos o dos de pronto de la Unión Patriótica, y nosotros vamos a presentarla, no para que nos la aprueben, sino para que los colombianos sepan que nosotros también vamos a presentar un proyecto de Nueva Constitución para este país donde represente los intereses de todos los colombianos.

– Tenemos interés que ya estén representados para ver, si de pronto acabamos con este tipo de violencia que estamos viendo ahora precisamente, porque no tenemos una constitución que represente los intereses de cada una de las capas sociales, sino que solamente (representa) del Partido Liberal y el Partido Conservador porque las demás corrientes tienen que estar sometidas. No podemos continuar sometidos a ese tipo de Constitución, una constitución que ya tiene 101 años, una constitución que la hicieron entre 18 personas liberales y conservadores hace ciento y pico de años y nosotros todavía estamos sometidos a la dictadura de esas 18 personas. Todavía estamos amarrados. En este país han surgido nuevas corrientes, hay nuevas posibilidades, han surgido nuevos partidos. No podemos estar amarrados a la Constitución de hace 101 años. Por eso nosotros estamos proponiendo y vamos a proponer precisamente eso. Ese es el fenómeno.


El reportero Dick Emanuelsson Manuel Marulanda,
después de la entrevista de 1988. FOTO: ALVÁN.


– Para redondear decimos que la diferencia de 1953 a esta, es que ahora, ya en lugar de ser unos pocos ahora es una gran mayoría de colombianos que quieren que se produzcan cambios a diferencia de esa época. No ha habido cambio, sino que tiene mayor acogida. Siguen los mismos planteamientos y se sigue volviendo el pan del desayuno que vemos nosotros el planteamiento que hicimos hace 24 años.

– Entonces no hay cambio en esa materia, cada vez más es agitada la política y cada vez es más necesario hacer ese cambio. Si hace 20 años la gente no tenía necesidad de hablar de la reforma agraria, hoy sí tiene esa necesidad. Si hace 20 años no era necesario hablar de la Constitución, hoy sí es una necesidad. Y si hace 20 años eran liberales y conservadores los del monopolio, hoy se hace necesario que desmontemos ese monopolio para que tenga participación otras corrientes, más una serie de cosas dentro de eso como asuntos sindicales, mejores condiciones de vida, etcétera, pero dentro de los planteamientos antiguos. Esa es más o menos en síntesis lo que yo puedo responderle.

– Sí pienso que lo que planteamos hace 24 años en el día de hoy, tiene mayor vigencia. Quiere decir que, si en ese entonces lo hicimos 48 hombres, y a pesar de haberlo difundido, nadie les prestó atención a estos planteamientos. Hoy sí hay cientos y miles de personas, inclusive millones que sí quieren que eso se haga, porque ya eso se volvió justo, ya se considera como una necesidad vital de los colombianos, que se dé paso a salir de esa situación que hace 20 y pico de años se planteó.



ÁLVARO ANGARITA, viejo camarada, amigo y colega del semanario Voz, órgano del Partido Comunista Colombiano, PCC, que me acompañó en la gira 1988 a Casa Verde hizo la siguiente pregunta al comandante Marulanda:

·       Usted acaba de decir que las Farc prácticamente ven ahora la solución de las reformas, no tanto en esa petición inicial de reformas sino en una nueva Constitución. Dentro de las Farc ¿se ha discutido cómo quieren que sea esta Constitución?

– Propiamente no lo hemos discutido. Pero en intercambio de opiniones que hemos hecho, hemos considerado que es necesario, dentro de una nueva constitución tener en cuenta a todos los partidos, por ejemplo, al Partido Liberal, al Partido Conservador, el Partido Comunista, la Unión Patriótica y desde luego entonces a los movimientos guerrilleros en su conjunto. Porque esos movimientos guerrilleros en su conjunto expresan intereses también, que representan a todos los colombianos. Dentro de esa Nueva Constitución tendrían que hacer presencia o para estudiar, para encontrar una salida, tendría que estar presente también los gremios, el clero, la clase Obrera, el campesinado, los estudiantes, las organizaciones cívicas, donde todos sentados en una mesa encuentren la salida para acondicionar la Nueva Constitución o para que se atempere al nuevo cambio que se ha operado en estos ciento y pico de años en estos 100 años y en estos veintipico de años para acá para que se atempere a nueva situación, a ver si logramos acabar con la violencia.

– Tiene que estar representada por todos los intereses no solamente por el Partido Liberal y el Partido Conservador que han gobernado por más de 150 años. No puede continuar así y más como decía, sometidos a la dictadura de 18 personas que fueron quienes hicieron la Constitución y luego ahora estamos sometidos 27 o 28 millones de habitantes a la dictadura de Los 18. Eso tiene que cambiar, no puede continuar de esa manera.

– Nosotros sí hemos venido haciendo intercambio de opiniones sobre la propuesta de las Farc en ese sentido. Para ello nos vamos a apoyar en algunos abogados para comenzar a redactarla. Quiere decir para en octubre (1988), que es que ya se abre el debate definitivamente, presentar nosotros nuestro proyecto.

– Porque todos nosotros no podemos quedar a la espera de que el Partido Liberal y el Partido Conservador sean los que van a guiar el destino de este país. No, nosotros somos parte de esa vida política y nosotros tenemos que hacer incidencia en ella. Para mostrarle a los colombianos que también hay personas, revolucionarios, que también hay organizaciones que van a representar sus intereses. Ese es el fenómeno que tenemos nosotros en el momento.



Del campo a la ciudad

·       Hablando sobre 1953, se ha cambiado un poco la ubicación de la población en esa época cuando 70 por ciento de la gente vivía en el campo mientras ahora es lo contrario; 70 por ciento está viviendo en las ciudades. Según un periodista del diario El Tiempo, en la entrevista con el general Samudio (ministro de defensa 1986-1988), diciendo que cuando se inició la lucha armada de las FARC tenía no sé cuántos Frentes Militares, pero eran pocos mientras ahora calculan que tienen 39 o 40 Frentes. ¿Se puede decir que con ese cambio de la población hacía las ciudades, las FARC ha perdido un poco de su base social lógica y que la lucha política de la Farc en las ciudades ahora tiene un papel mucho más importante que tenía por ejemplo en 1953?

– Lo primero que puedo decirles es que pues no conozco la declaración o comentario o reportaje que le hayan hecho al general Samudio, no lo conozco. Porque donde nosotros vivimos y de allá siempre hay una distancia. A veces hay dificultades para que lleguen los paquetes de periódicos o recortes o revistas. Lo que significa estar un poco actualizado de determinados comentarios de personajes como como el general Samudio. Lo que sí se puede decir es que si, en la en la época de 1953 la gran mayoría del campesinado estaba en el campo un 70 y pico por ciento estaba ubicado en el campo. Con base en los cambios que se han operado en el día de hoy, producto de muchas cosas que seguramente sería demasiadamente extenso tratar de buscar una salida al fenómeno, pero lo que sí es cierto es que, si en esa época había el 70 % en el campo, hoy solamente ha quedado un 30-32 por ciento. La otra parte ha regresado a los grandes centros urbanos.

– Yo creo que esa estadística tiene una lógica, según análisis hechos por nosotros mismos, en el sentido de que hay mucha gente que por una u otra causa han tenido que emigrar a las a los grandes centros urbanos. Unos alegan la violencia, que por falta de seguridad en los campos han tenido que emigrar a los centros urbanos. Otros alegan la falta de los medios de educación en el campo. Que no hay los medios de educación suficientes para los muchachos para realizar sus estudios. Otros alegan que una gran parte de la población ha envejecido y que entonces necesita situarse donde se puedan conseguir los recursos médicos y puedan estar siendo atendidos por los médicos. Porque en el campo realmente es una situación bastante difícil en esa materia. En eso habrá alguna razón. Otros porque se han hecho ricos, sino un número muy grande, por lo menos siempre gente se ha hecho ha logrado un determinado patrimonio suficiente.



La presencia guerrillera crece

– Pero nosotros de las FARC hemos hecho una mayor presencia en el territorio nacional. Y si hemos logrado una mayor presencia en todos los aspectos de la vida política, pues apenas es lógico que los mandos o cualquier analista se imagine, que mientras de perder terreno o mientras de crecer hemos crecido. Eso yo creo que eso tiene una lógica sin necesidad de que nosotros vamos a señalar que tenemos que ya de 27 Frentes hemos pasado a 40 sin hacer ese tipo de anuncio, sin oficializar. Yo creo que eso tiene una lógica cuando la gente ve que cada vez la guerrilla interviene más en los asuntos políticos, económicos y en los asuntos sociales. Seguramente los lleva a pensar, que nosotros ya no somos los 27 Frentes y que somos más. Pero esas ya son las suposiciones del general Samudio.

– Eso también nos da un margen a nosotros en el momento en que la situación sea demasiadamente tensa y delicada. Entonces habrá que ver si se puede dar el paso entonces a los 40 Frentes o más, si es posible. Eso está en dependencia de la situación que se está viviendo en el momento.

– ¿Qué pasa, por ejemplo, con Los Acuerdos de La Uribe? (Cese al Fuego) Pues resulta que Los Acuerdos de la Uribe no tuvieron cumplimiento. Y al no tener cumplimiento, pues los 27 Frentes siguen como sus 27 Frentes. Es decir; desarrollando lo que llamamos nosotros todo un “proselitismo político” a nivel de todos los frentes. Claro, si antes estábamos estrechos, y como nos hemos dado un espacio, pues nos ampliamos un poco más. Es lógico, sin ponerle el número de Frente. A decir “no, es que somos más”. Sin ponernos a hacer ese tipo de comentario. Tiene lógica, por principio ahí hay una lógica; en este momento hemos crecido, que sí, hemos crecido.

– Porque de todas maneras la influencia del movimiento es mayor que en la época anterior. Porque hoy, no solamente nos hemos dedicado a librar la lucha desde estos campamentos, sino también desde muchas áreas a través de declaraciones, a través de algunos medios, publicaciones o intercambio de opiniones con la gente.

– Ese es el fenómeno que hemos venido teniendo nosotros y para no ponernos, digamos, nosotros a pararle bolas al general Samudio. Porque ellos siempre han dicho eso para declarar rota La Tregua y decir que nosotros no estamos cumpliendo. Y es, al contrario. Son ellos los que no han cumplido. Nosotros firmamos un acuerdo con el presidente de la república con Belisario Betancur.

Campaña anticomunista

– Sin embargo, los mandos militares han tenido el descaro de decir eso. Fue con el presidente que firmamos nosotros. Pero los militares dicen que “Nosotros somos las Fuerzas Armadas, nosotros tenemos que hacer cumplir las leyes que están vigentes en la Constitución Bueno”. Ahí están diciendo que están opuestos a los Acuerdos de La Uribe y son ellos los que se han opuesto, y son ellos los que han organizado los grupos paramilitares, los asesinatos y el equipo de sicarios para matar a los dirigentes políticos de uno y otro partido. Porque primero comenzaron con los comunistas y después ya han seguido con todo el mundo. Porque toda campaña anticomunista en cualquier país, según la experiencia, que comienza con los comunistas termina con las otras corrientes progresistas. Porque para eso son las campañas anticomunistas.

–  Aquí comenzó una campaña anticomunista dándole unos tiros al camarada [secretario general del PCC] Álvaro Vázquez, al camarada [secretario] Jaime Caicedo y como que el camarada [dirigente y parlamentario del PCC] Hernando Hurtado. Bueno por ahí comenzó la campaña. Pero esa campaña no se quedó en ellos, sino que después se fue ampliando. Luego se fue a los liberales, conservadores y después se fue a los periodistas, el clero, los dirigentes sindicales, el campesinado y le vinieron dando también a la Corte Suprema de Justicia. No se quedó únicamente en la campaña anticomunista, sino que se extendió a todas las personas que tengan opiniones diferentes a los que es el régimen o un enfoque distinto a como se está gobernando en este país. Esas son las campañas anticomunistas.

El director de Voz, el semanario de los comunistas colombianos, es entrevistado por periodistas después que un missil de un avión Mirage fue descubierto el año 2002 en una paila de verdura al frente de la puerta de la redacción del periódico. Tenía tanto poder explosivo que hubiera podido volar toda la manzana del barrio. Así es la vida de los comunistas que insisten de defender su legalidad, pese a las amenazas del Terrorismo de Estado. FOTO: DICK EMANUELSSON.


Pretexto; `guerrillas y narcotráfico´

– Desde ese entonces nos están haciendo La Campaña que nosotros estamos “creciendo y creciendo”. ¡Pues claro! Sí, estamos creciendo en el aspecto político, teniendo un espacio mayor. Ese es el fenómeno que se nos ha venido presentando. Argumentan ellos, para hacer o justificar sus operativos militares o reprimir a las guerrillas, y a nombre de las guerrillas reprimir también a los obreros y a otras gentes. Eso es todo el fenómeno.

– Ahora se necesita un pretexto. ¿Cuál es ese? Pues, `guerrillas y narcotráfico´, para que fuera a todo el mundo. ¿Acaso aquí en este país solamente se le está dando a los narcotraficantes y de la guerrilla? ¡No! Es que a los narcotraficantes a los que menos se les está golpeando. Para eso no se necesita para controlar los narcotraficantes estado de sitio, un estatuto de alta policía y otras medidas represivas. ¿Para qué? Para dar orden de captura contra unas personas que saben. ¡No! Es contra todos los colombianos, contra toda la expresión popular de masas y contra el sistema. Ese es todo el fenómeno que se da. No es otra cosa. Esas son las complicaciones que tenemos nosotros en este país.

– Eso es lo que hace el general Samudio, decir, que como éramos 27 ya somos 40 Frentes, lo que justifica la acción de guerra contra el movimiento guerrillero. Pero son puros los inventos del general Samudio. Eso es lo que yo le puedo decir.

“Los Acuerdos de La Uribe”

·       Hemos hablado un poco sobre el saldo negativo de la guerra sucia. Pero ¿cuál es el saldo positivo del “Acuerdo de La Uribe de Cese al Fuego”?

– Nosotros pensamos que lo que tiene que ver con “Los Acuerdos de La Uribe” donde (en el municipio de La Uribe) se firmó el cese al fuego y una tregua, nosotros pensamos que para todo el pueblo colombiano ha sido un aspecto supremamente positivo. Ha permitido lograr parar una guerra que ya llevaba más de 20 años de confrontación armada. Ha permitido pararla. Porque si no hubiera sido por esos acuerdos, yo creo que esa guerra estaría supremamente generalizada en el país. Hay que decir que uno de los hechos más importantes es el hecho de haber logrado parar esa guerra. Para nosotros ya ha tenido una significación grande, en el sentido de que parar una guerra, que ya lleva 20 años, pues no es cualquier cosa, parar una guerra de 20 años no es muy sencillo. Ya porque el mismo ejército le ha tocado que hacerlo, encararlo y ya. A nosotros también nos ha tocado encararla. Además, se vuelve muy “cansona” para todos los colombianos; ¿“hasta cuándo vamos a orar en guerra”?

Tropas de las FARC-EP en formación en Casa Verde. FOTO: DICK EMANUELSSON


– Es que no se quedan los 20 años de la formación o 24 de FARC, sino que desde antes tenemos violencia, desde 1949 ya en adelante. Es que no se queda desde ahora de la fundación de las Farc, pero haciendo por ejemplo un paréntesis de FARC y acá. Para los colombianos es un gran logro, que no hayamos logrado todavía que esa violencia, que se da por sectores, o que de vez en cuando hay grandes operativos a nivel de 6, 7, 8, 10, 12 frentes que no hayamos logrado todavía terminar esa etapa, es muy diferente a que dijéramos estamos en plena confrontación. Entonces sigue la lucha de nuestra parte por lograr acabar la confrontación. Por lograr que el parlamento intervenga por lograr que los partidos tradicionales Liberal y Conservador, los comunistas, la Unión Patriótica, personalidades progresistas demócratas, que todo el mundo, la clase Obrera, el clero intervenga a ver cómo logramos que se acabe esta guerra. Es un interés ya de todos los colombianos.

– Pero entonces están los polos opuestos. Nosotros tenemos gran fuerza para que se haga. Pero los que tienen el poder son los mandos militares. Ellos hacen sus operativos. Tienen sus grupos de sicarios, sus grupos paramilitares y por encima de las orientaciones oficiales del presidente de la república, están haciendo una cantidad de cosas que le crean dificultades a un proceso revolucionario y a un proceso de una posible pacificación como se ha planteado.

– Los acuerdos para nosotros han sido supremamente interesantes. Nosotros no podemos decirnos que esto no ha tenido valor. Que unos u otros hayamos entendido que el cese del juego se llama la Paz, es un caso muy distinto. Eso no se llama la paz en el lenguaje. No llamamos Paz, eso es distinto.

Pero el juego y la tregua es un medio, un canal que se ha dado en este país para adentrarse a luchar por una auténtica paz, que no se ha logrado conseguir hasta ahora. Eso es distinto.

– Y como hay confrontación y lucha de las masas populares por lograr el cambio, mejores salarios, una reforma agraria, introducir cambios dentro de la Constitución para lograr amplias libertades democráticas, entonces hay un pueblo puesto. Pero hay otros que no quieren ceder ese paso y ese es el militarismo, los grupos paramilitares, los sicarios que están matando a los dirigentes que plantean siempre. Ese es el fenómeno, es la lucha. Como hay lucha de todas maneras, hay confrontación en ese sentido. Porque si nadie estuviera pidiendo nada, yo creo que los militares no hubieran tenido necesidad de ponerse a organizar grupos paramilitares, sicarios y hacer operativos, porque las cosas estarían a su favor.

– Pero como no están a su favor, ellos se oponen a través de la fuerza. No tienen un medio convincente para ganar a las masas. Porque si tuvieran las masas, tampoco se ponían a eso. Ese es el otro fenómeno. Eso quiere decir, que es una situación de que los va acorralando a ellos y que la única respuesta es la violencia para para impedir ese desarrollo que se está dando. Ha habido la confusión de confundir un cese al fuego con una tregua con una política de paz. Resulta que no ha habido política de paz. Todavía estamos haciéndola, estamos en ella para lograrla, a ver si en el futuro la logramos mediante la unión de todos los colombianos en contra del militarismo por lograr esos cambios. Pero eso es una cosa muy distinta. Ese es el fenómeno que hemos tenido y que no lo hemos logrado entender, incluso nosotros mismos.

Confundimos un cese al fuego con una tregua con una política de paz. Ese es un medio, un canal para luchar hasta, o para llegar a encontrar esa Paz.

– Es como que nosotros planteamos. Para nosotros los acuerdos de La Uribe decimos; “bueno pues, habrá paz si se levanta un estado de sitio, si se hace una reforma agraria, una reforma urbana, una reforma a la Constitución, se mejoran los salarios de todos los colombianos, si logramos una independencia en el aspecto económico y político de unas potencias que aquí están introducidos en nuestros asuntos internos. Hacemos todo un planteamiento nosotros. Esa Paz la logramos mediante esos acuerdos.

Manuel Marulanda durante la entrevista 1988: FOTO: DICK EMANUELSSON.


·       ¿La tregua facilita la lucha política que es muy importante, fundamental?

– Claro. La lucha política en la tregua nosotros la hemos aprovechado precisamente para desarrollar una lucha política. Nosotros decimos; esa Paz la logramos si logramos hacer estos cambios. Logramos sí que en este país se acabe el hambre, se acabe la violencia, la miseria, se tenga tierra, la vivienda, se tenga la salud. Ahí vamos dando paso a esa política de paz. Pero resulta que eso no ha sido así. Porque no ha habido cumplimiento de eso. No podemos confundirlo nosotros.

“¡La guerra sucia tiene que parar!”

·       He hablado con mucha gente, incluso el compañero Bernardo Jaramillo que dicen que la tendencia es que la guerra sucia no va a parar si no se va a intensificar, lo que hemos visto el último mes. ¿Qué podría significar un aumento de los asesinatos en la guerra sucia contra todo el mundo, como usted está mencionado? ¿Se podría decir que el país va a ser más militarizado? Es obvio que la ultraderecha y los sectores fascistas de las fuerzas armadas quieren provocar una situación en donde todas las organizaciones progresistas, democráticas y revolucionarias se vayan a la clandestinidad. ¿Que podría significar eso para la tregua y por el reclutamiento de nuevos cuadros al movimiento guerrillero?

– La guerra sucia tiene que parar. Esa guerra sucia no puede continuar por muchos años. Es que es imposible. Acaso es que nosotros creemos como movimiento guerrillero pensamos que ese no es un mal necesario, no es necesario que continúe la violencia. Es un mal innecesario. Es al contrario. Lo que pensamos es que, si logramos movilizar a las masas en este país, el campesinado, la clase obrera, los estudiantes, los progresistas, los demócratas, gentes del Partido Liberal del Partido Conservador. . . ni para qué hace referencia del Partido Comunista porque él es el que está a la cabeza de esa lucha. Eso lo sabemos desde hace mucho tiempo. Si nosotros logramos dentro de este proceso la unidad con todas estas fuerzas, tiene que parar el sicariato, ¡tiene que parar! Porque no es un movimiento de masas. Que donde aparezca un sicario lo cojan, le den su paliza y se lo entreguen a las autoridades y dicen; “mire, éste es un cabo, un sargento, teniente, un policía”. ¡Hace falta ese tipo de organización! Esto tiene que parar, es imposible que esto tenga que continuar por muchos años.

– Además, la fuerza de la violencia para impedir un proceso o desarrollo revolucionario por un cambio, o para acabar con el hambre, o para lesionar el problema de la salud o de la vivienda no se va a hacer con violencia. Eso no es ni cierto. ¡Eso tiene que parar! El sicariato tiene que parar, la violencia tiene que parar.

– Pero ¿cómo para? Cuando nosotros tengamos las capacidades de movilización de masa. Si antes no las tenemos, entonces ahí estaremos, estará el sicariato sobre nosotros, matando a los dirigentes de todo de todo tipo de organización de este país. Tendremos que soportarlo porque no hemos sido capaces de encontrar un camino o una salida que permita precisamente rechazar ese tipo de violencia. ¡Así sí! Así sí tendría una justificación. De resto no la tiene. Es que no somos lo suficientemente fuertes. Eso es distinto. Pero estamos trabajando en esa dirección, a volvernos fuertes para impedir esa clase de violencia. ¿Cómo es que se van aquí, por ejemplo, siendo 27 millones de colombianos, cómo es que van a tener más fuerza unos grupos paramilitares dirigidos por una cúpula militar que toda una cantidad de colombianos? No, eso es imposible. Eso yo creo que no tiene mucha lógica. Es eso lo que nosotros planteamos; la necesidad de buscar los canales que nos permitan desarrollar una lucha en contra de este tipo de asesinatos que están dándose en los actuales momentos. Porque es mucha la gente que han matado.


A romper el sicariato

– ¿Desde cuándo están matando dirigentes? Uno se pone a hacer las cuentas y claro, lo que pasa es que hay una época en que nuestros muertos son más visibles, o que tienen más publicidad, o que tienen más incidencia en la vida política. Pero ¿desde cuándo están matando?

– Es que desde que yo me conozco ¡están matando! ¡Desde 1953 están matando a los dirigentes! Pero hay un momento en que es más visible ese tipo de lucha, porque ¿cuántos en estos momentos campesinos se quedan por allá muertos por allá a las orillas de los ríos, a la orilla de los camiones las carreteras? No tienen ni ciencia en la vida política y ¡ninguno dice NADA!

– Pero ahora ha dado un salto un salto mayor, porque se está dando lo que llamamos nosotros el sicariato contra los dirigentes políticos que son visibles. Porque es más visible un dirigente político de un municipio que un dirigente de una vereda (aldea), aunque también se sabe después. Si nosotros logramos un conjunto de fuerzas, vamos a oponernos y vamos a derrotar ese tipo de violencias. El resto no, eso es imposible.

¿Respuesta armada o de masas?

ISABEL VÁZQUEZ, otra colega periodista me acompañó también en la entrevista al comandante Marulanda e hizo la siguiente pregunta:

·       Usted piensa también que es necesaria una respuesta armada al sicariato o ¿solamente la movilización de masas?

– Lo que decimos es que es necesaria la movilización de masas. Pero esa movilización de masas tiene un límite. Si todo el mundo se moviliza y lucha, hay oídos sordos. Podría poner por ejemplo la Unión Patriótica. Uno se ponía a ver todos los días las declaraciones de La Unión Patriótica; que se entrevistaron con el señor presidente de la república y que le plantearon estos temas. Se entrevistaron con el señor ministro de Gobierno (ministro del Interior) y le plantearon esta situación contra el sicariato para tener garantías para su movimiento. Se vieron con el Procurador, con el ministro de Justicia, la Corte. . .  ¿A dónde no golpea las puertas la Unión Patriótica, no es cierto? No solamente la Unión Patriótica, también otros sectores golpeados.

– El parlamento ¿dónde lo dejamos? Es que se han hecho debates supremamente interesantes en el parlamento, varios debates también contra la violencia y los ha hecho la Unión Patriótica y del Partido Comunista Colombiano, debates supremamente interesantes y señalando, con nombres propios a los responsables de la violencia. Esto no ha tenido pues. . . no se le ha prestado mayor atención, y eso se ha hecho a nivel departamental y municipal. Esto no se ha prestado mayor atención. Llega un momento en que en que, si los oídos son tan sordos y la violencia sigue, alguien tiene que rebelarse contra ese contra ese sicariato. La única salida es que tiene que surgir una respuesta de masas. Eso tiene su propio nombre y son tan sordos que al fin alguno dice; Bueno pues, entonces salga la sordera por alguna parte. El día que las masas se rebelen en este país y paralizan a todo este país lo pongan unos 8 o 10 días sin tráfico, sin comercio, ¡todo el mundo para! Eso tienen que prestarle atención. No pueden continuar con esos oídos sordos. Por eso digo que no somos capaces de hacer este tipo de movilización todavía. Pues, ¡tiene que parar!

– Y si eso llega y no para después de que hagamos todo lo que nosotros decimos; agotemos todos los recursos legales de que podemos recurrir en este país para ese tipo de confrontación política, los agotemos y después de que se agote y realmente ¿no tenga solución? Bueno, ¿no será que las masas dicen que ahora nos queda la otra? “Vamos hacer ya lo que llama el paro o la insurrección para que se vayan estos bandidos al suelo, ¡tiene que producir ese fenómeno sin necesidad de que nosotros nos pongamos a pronosticar! Porque a nosotros no nos gusta ponernos a pronosticar las soluciones, que la vía es armada. No, nosotros no nos gusta meternos en ese en ese en ese paseo. Nosotros lo que decimos es lo otro. Dentro de eso ahí vamos nosotros poco a poco también.


Chavalos guerrilleros del FMLN, combatientes en "la Guerra de todo un pueblo", en contra la dictadura salvaje y sangrienta salvadoreña, respaldada por EEUU.


El caso de El Salvador

·       Con este aumento del asesinato y la intensificación de la guerra sucia, y si no son capaces de pararla, porque el país se militarizado mucho, ¿se podría decir que Colombia anda en el mismo camino como 1980 en El Salvador en donde no hubo otra alternativa que irse a la montaña?

– Eso es lo que nosotros decimos; después de que hayamos logrado agotar todos los recursos legales, a los cuales podemos recurrir por el momento todavía a pesar de los oídos sordos, porque, pues, ninguno quiere prestar atención, llega un momento cuando las masas tienen que dar el paso al otro lado. Y eso para nosotros es de buen recibo. Porque si hemos agotado todos los esfuerzos legales, o las vías diplomáticas, o canales . . . hemos utilizado todo lo que se nos venga la cabeza para encontrar salida y eso se cierra, o no se presta atención, pues, no puede continuar. Las masas tienen que dar el paso al otro lado.

– ¿Cuál es ese paso? La insurrección. Estará apoyada por el movimiento guerrillero. Eso sí tiene lógica, que si hay una insurrección. El movimiento guerrillero tiene que apoyar la insurrección para lograr el cambio contra el sicariato, contra el militarismo. Pero es que además es que no solamente queremos que caiga el militarismo, sino que se hagan los cambios. Porque es que allí pueden sacar a la cúpula militar y continúa de lo mismo. Ahí tenemos unos personajes como el general Samudio u otros personajes que ya están por fuera pero que siguen trabajando. ¡Que salgan de ahí y que se produzca el cambio que realmente necesitan los colombianos!, un nuevo ejército, una nueva generación, unos hombres que en realidad representan los intereses de los colombianos y sus fuerzas armadas. Hoy es al revés.

“Dado de baja 1200 veces. . .”

·       Según los informes del ejército Usted ha muerto 40 veces. ¿Nos podría contar un poco sobre su vida personal?

– Esas 40 veces . . . pues yo creo que son más. Yo creo que son más. eh. . . 40 veces es lo que han dicho algunos periódicos. Pero haciendo el resumen total, creo que eso da como unas 1200 veces [¡SIC!]. Los periódicos sí se han ocupado de hacer esa propaganda, tal vez desde que comenzó la lucha en Marquetalia, a partir de ese momento los periódicos se encargaron de hacer una propaganda desinformativa, en vías a mostrar de que no hay quién se le oponga al sistema. Que eso era lo que querían mostrar conmigo sin ser yo una persona que de pronto pueda hacer muchas cosas. Uno hace por ahí cositas, por ahí pequeñas cositas. Pero eso lo hace todo un pueblo, lo hace todo un partido, lo hace toda una dirección. Lo que ellos querían mostrar es cómo quien se le oponga al sistema, haciendo uso de la vía armada, está llamado a desaparecer. Eso era lo que ellos querían mostrar. Esas publicaciones periódicamente salían. Unas veces lo mataron. Otras veces que está herido, que está en Cuba, otras veces que está en la Unión Soviética. Otras veces que está en Checoslovaquia, otras veces que está ¿no sé dónde? Toda una campaña desinformativa, exclusivamente era para eso.

– ¿Qué se buscaba con eso? Pues, realmente que la gente. . . de pronto por allá uno que otro tiro cada mes o cada dos meses, no le prestaba atención. Pero ya mataron a fulano porque ellos empezaron mostrando una buena lista de muertos. Mataron dizque a un poco de personajes que habían estado en la lucha guerrillera. Seguramente la lucha armada iba a llegar un momento en que la gente le iba a prestar atención, le iba a llamar la atención por muchas causas que se desarrollan en este país. Lo importante para ellos era destruir esa imagen desde esa época, mataron y desaparecieron con todo ese tipo de argumentos.

– Entonces no son 40 sino dizque unas 1200 veces. Pero eso tiene su propio nombre, que es tratar de crear una imagen, por una parte, a los colombianos que no hay quién se les pueda enfrentar. Por otra parte, para demostrar a los colombianos cómo las Fuerzas Armadas, cuando se proponen hacer algo no hay quien las estorbe esa realización, fundamentalmente es eso. Pero lo que se ha comprobado, finalmente es que ya llevamos 20 años, y ahora mismo podemos decir 24 años, vamos para 25 años creo que en este mayo que viene, que estamos desarrollando una confrontación armada. Y producto de esa represión, de esa violencia, de esa falta de libertades antes que acabara el movimiento guerrillero, pues lo que vemos es, al contrario.


Guerrilleros en Casa Verde marzo 1988. FOTO: DICK EMANUELSSON.


Nace ELN, M-19, EPL

– Cuando tenemos los 48 hombres en lucha, que comienza con Marquetalia, que es un grupo núcleo muy pequeño, que no fue posible aniquilarlo de ninguna manera, en vías, pues, acabar la violencia por la vía armada. Entonces nos surge el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Más tarde nos surge también el M-19, más tarde también el Ejército Popular de Liberación (EPL). Luego han seguido surgiendo otros grupitos en vías a acabar la resistencia armada.

– Para ustedes un fenómeno al revés, un fenómeno que se ha dado al revés. Si antes era para agotarlo. Con esas medidas represivas de gobierno, con el estado del Estatuto de Seguridad, con toda una serie de medidas represivas o policiales como acabar el movimiento guerrillero, entonces lo que se hizo fue presencia de otros movimientos.

– Y eso se sigue manifestando. Cómo se puede decir que durante 24 años un ejército que se propuso aniquilar un aniquilar un pequeño grupo, entonces es, al contrario. Hoy tiene 27 frentes y con la posibilidad de pronto de que, si las cosas se cambian, de pronto puede volverse 40 o más. Pero hay esa posibilidad, que cuando eso sea necesario, se da ese paso hacia allá. Porque se están dando esas condiciones. Porque la violencia no ha terminado. En lugar de acabar, se ha incrementado las guerrillas.

– Eso era lo que ellos querían hacer. Mostrar, por ejemplo, cómo acabaron a los hermanos Fabio y Manuel Vásquez Castaño (del ELN), porque a los Vásquez los mataron, sino por una lucha interna y producto de una acción del ejército. Con nosotros trataron de hacer lo mismo. Tampoco nos pudieron destruir.

– Entonces ¿qué le pueden mostrar a los colombianos? Al ejército le va a tocar rectificar ese tipo de política de decir, que el ejército está en condiciones de resolver el problema militarmente. Pero es que aquí no solamente hay que resolverlo militarmente sino políticamente. Cuando estamos tratando de arreglar una cosa, falla por la otra. Cuando ellos creen que ya están tienen las condiciones dadas para emprender una ofensiva militar contra el movimiento guerrillero, surgen condiciones políticas diferentes que también les dan las trabas a ellos. Lo mismo que nos pasa a nosotros en política, exactamente lo mismo. Nosotros intentamos hacer una tarea, encontramos trabas también en materia política. Si a nosotros nos contempla una situación favorable, pues tiene que haber para ellos una situación desfavorable. ¿Y por qué? Pues, habrá que hacer la consulta ¿Por qué, en qué sentido?

– Entonces, es el fenómeno que se da. Para eso lo hicieron mil y pico de muertes. Porque ellos lo que querían era decir; “bueno, para el ejército no hay nada que se le oponga”. Y es, al contrario.

– Ahí estamos y ahora es tan así, que después de los acuerdos de la Uribe (cese al fuego) para que vea Usted cómo es esta política. Hemos seguido luchando alrededor de los Acuerdos de la Uribe . . . (hace pausa porque escucha una avioneta). Los acuerdos de La Uribe han sido un tropiezo para nosotros, porque no se han cumplido. Pero para ellos también ha habido tropiezos también. Las dificultades son de parte y parte. Pero entonces no llega el momento en que se pueda definir esa situación. Ellos, cada vez están buscando un apoyo de masas, parecido al que nosotros planteamos, para crear esas condiciones para golpearnos. Pero cada vez es más difícil para ellos. Para nosotros cada vez es un poco más favorable. Es el fenómeno que ponemos que podemos dar.

Durante la 2a Cumbre de la Coordinadora Nacional Guerrillera Simón Bolívar. FOTO: DICK EMANUELSSON.


El Teléfono Rojo

– A ellos nunca les seguirá faltando la intención o el interés por darnos de baja a nosotros, siempre. Por ejemplo; hay que ver un caso dentro de todo lo que estamos haciendo Aquí estamos, ¿no es cierto? y vuelvo a los Acuerdos de Uribe. Hicimos los Acuerdos de La Uribe y salió el presidente Belisario [Betancour]. Hacemos el empalme con el otro, con Virgilio Barco. Y a pesar de todas las dificultades que ha habido, todos los muertos, los operativos, la confrontación armada, porque de vez en cuando se da por ahí por sectores, ahí se mantiene la conversación oficial con el gobierno. En otras condiciones, pues uno no se explica cómo todavía hasta esta fecha a pesar de los elementos que están tan supremamente agotados en la política de paz, se sigan manteniendo las conversaciones con dar. el gobierno a través del Teléfono Rojo.

– Eso no lo ha podido hacer ningún movimiento seguramente en su historia hasta ahora. Que se quejen de las Farc, lograr que todos los días se pueda conversar con un representante del gobierno para bien o para mal, sea para decir poco o para decir mucho. De todas maneras, eso para para el para el movimiento guerrillero tiene un gran significado el hecho de que todavía se puede hablar. Eso tiene mucha importancia, porque es que todos los días salen al radio y nosotros todos los días nos dicen cosas y nosotros les decimos cosas.

– Eso significa que de todas maneras eso era lo que ellos querían, cortar en esa época que no se nos diera ese fenómeno matando a los dirigentes o diciendo que estaban muertos, que habían desaparecido, que se ha muerto de cáncer, que se ha muerto de hambre. Todo eso era lo que ellos querían evitar, precisamente lo que ya hoy no es, no lo pudieron evitar, ni lo pueden evitar, cada vez era mayor.

Manuel Marulanda se comunica con sus frentes a través la radio de onda corta .
FOTO: DICK EMANUELSSON.


– Entonces vienen los acuerdos de La Uribe y vamos para arriba. Están agotados los elementos de la política de paz pero ahí seguimos buscando salida, el gobierno sigue buscando salida, nosotros seguimos buscando salidas. Eso tiene una lógica; cada uno buscando su salida y si las condiciones estuvieran demasiadamente maduras o dadas en favor del gobierno. ¿Por qué no por qué no por qué no pone ahí unos 10 o 15 o 20 aviones y lanza un bombardeo violento sobre esta área [Lo que sucedió el 9 de diciembre de 1990, el día cuando el pueblo colombiano fue a las urnas para elegir diputados a la nueva Nacional Constituyente] a ver qué le sale? De pronto mata a uno o dos del Secretariado. Pero no lo hacen. Porque el día que lo hagan, van a tener que explicarle al pueblo colombiano que fue lo que hicieron, por qué lo hicieron y en razón de qué. ¿Acaso es tan sencillo? No. Aquí el general Samudio ordenó hacer un bombardeo allá y mataron un poco de gente. Ese caso no es tan sencillo. Eso necesita una explicación.


– Porque es que nosotros hemos dicho nosotros no vamos a romper los Acuerdos de La Uribe, ni por el [¡CARAJO!], que lo haga el gobierno, nosotros no lo hacemos, y fíjese que ahí estamos. Cada rato ahí sale editoriales en El Tiempo en El Espectador, diciendo que ¿por qué no se hace, porque no se pone mano dura?, ¡que se haga, que ya llegó el momento! ¿Será que no es el momento dado?
Es el fenómeno que tenemos aquí. Que tal vez es un fenómeno desconocido para otras gentes o para otros países que no han logrado entrar en esta misma etapa en que estamos nosotros, una etapa supremamente diferente.


Manuel Marulanda (Centro) junto con el comandante del ELN, Manuel Perez y comandante Francisco Caraballo, comandante del EPL. FOTO: ARCHIVO FARC.


Confrontación, combates y tregua

– Este es el momento en que ha habido confrontación armada en varias partes del país. Porque ¿qué día prácticamente, cuál es la semana que pasa que no hay confrontación armada. Y ahí estamos conversando, estamos en el mismo sitio. El día que lancen un operativo, y bueno lo lanzan, el gobierno lo puede hacer ahora. Pero ¿qué eso va a satisfacer a los colombianos en ese caso? Tiene que haber una explicación y que de pronto ellos se sientan muy satisfechos, porque de pronto mataron a uno del Secretariado. Resulta que con eso no van a remediar ninguna situación.

– Ahora aquí, en otras condiciones no podríamos estar. Y yo creo que en otro país tampoco podría estarse dando esa misma situación tan parecida a la de nosotros. Es demasiadamente compleja, porque es que, en este país, yo no sé por qué. Es que son unas condiciones diferentes a otros, donde hay toda una campaña para crear unas condiciones específicas para reprimir al movimiento revolucionario. Qué no dicen todos los días contra “el Partido Comunista, Farc, brazo armado”, en otras condiciones. Los destruyen a todos, o por lo menos a la parte legal. No, en este país no se dan esas condiciones, se sigue luchando por la legalidad y no se puede vincular eso así, no se puede no se puede enfocar de esa manera. Ese es un fenómeno, distinto a otros en otras condiciones.

– Fuera de eso, dicen que unos parlamentarios de la Unión Patriótica dicen que tienen “brazo armado” también. ¿A dónde se da ese fenómeno? Aquí, será la única parte [del mundo] donde puede dar eso. En otra parte es sumamente difícil.

·       ¿Se llama el Teléfono Rojo, el canal directo con el gobierno?

FOTO: ALVÁN.
– Sí, es que, dentro de los acuerdos de La Uribe, nosotros le planteamos a Belisario Betancur la necesidad de instalar un radio entre el gobierno en Palacio (presidencial) y el Secretariado (de las FARC) para mantener las conversaciones permanentes. Por ejemplo; se presentó un fenómeno, digamos un operativo en un frente. Que se pueda llamar al radio, “aló, señor presidente, aquí está pasando esto, y que el señor presidente tenga una. . .”.

– ¡Es una cosa oficial reconocida! Que eso tiene nombre y es un reconocimiento a la guerrilla, el hecho de que . . . pero es que eso no lo puede hacer ni Bernardo Jaramillo (presidente de la Unión Patriótica, UP), conversar todos los días con los emisarios del gobierno lo podemos hacer. Usted el fenómeno tan raro, no lo puede hacer el Partido Comunista.


Militancia comunista no oficial

·      ¿En qué año ingresó Usted a la lucha armada y qué edad tenía Usted cuando ingresó en la lucha armada?

– Yo ingresé en la lucha armada no estoy muy seguro, pero fue en el 1949 ́, en el 49 ́, después de la muerte del doctor Jorge Eliecer Gaitán. De ahí para acá estoy en lucha. Ya me volví viejito en ese tipo de lucha. Ahí estamos.

·       ¿Usted era en esa época del Partido Liberal o del Partido Comunista?

– En esa época yo era del Partido Liberal, sí del Partido Liberal.

·       ¿Y en qué año pasó al Partido Comunista?

– Pues, prácticamente para efectos de propaganda, nosotros no nos afiliamos a ninguna parte. Ah bueno. . . pero, pero hay que decir que. . . pero, pero eso, es el paso a la militancia mía se dio en 1953. Sí, en 1953. Pero, para el efecto de propaganda no decimos, porque no nos ayuda para la parte legal. Es más, si nosotros decimos un día de estos que fuera de nosotros ser militantes del Partido Comunista, además miembros del Comité Central, ¿el comité central quién sabe qué le haría? Eso le complica mucho. Entonces, para efectos de propaganda nosotros no pues, no nos afiliamos. Pero hay que decir que somos afiliados desde 1953, por lo menos yo, desde esa época. Hace bastante tiempo.

·       Usted tiene familia?

– ¡Sí claro! Y unos `bastanticos´ (expresión colombiana), son `bastanticos´ hijos e hijas también, varios. Sí claro.

– Bueno, entonces en 1953, después de una lucha bastante dura conmigo por lograr clarificar los aspectos ideológicos y políticos, programáticos y de estatutos, entonces acepté. Y aunque quienes me reclutaron no eran lo suficientemente capaces como para haberme esclarecido muchas cosas, de todas maneras, varias personas les tocó intervenir para esclarecer muchas cosas para yo poder aceptar, porque yo tenía muchas inquietudes que fue necesario que me la aclararan para ayudar ese paso. Entonces del 1953 a esta parte, pues hagamos la cuenta; 53´ al 67 año, ahí le podemos sumar ya el resto a 1988. Eso ya hace bastantes años, y entonces cada vez se va enamorando más de ese Partido Comunista, cada vez está más enamorado de él. Cada vez es más uno de allá. Si lo echan uno, vuelve y se mete. Vuelve y recoge los trapitos y vamos para dentro otra vez, porque uno es de allá, prácticamente. Pues yo pasé al partido como a la edad tal vez de unos 18, 19 años. Tal vez bastante temprano.

Manuel hablando ante de sus tropas en algún lugar de Colombia.
FOTO: ARCHIVO FARC.


La formación política-militar

·        El general Samudio dice en El Tiempo que está preocupado por la moral de los soldados jóvenes de 18, 19 años que tiene la Fuerzas Armadas de Colombia. Aquí se nota una otra mentalidad de los guerrilleros. ¿Cuál es la formación política-militar que ingresan a las Farc, y de qué sectores de la población vienen los guerrilleros?

– Yo pienso que para hablar ahí de la moral del ejército y la nuestra, pues sí yo creo que sí hay una diferencia bastante. Yo creo que son dos polos opuestos; el negativo y el positivo. Eso tiene nombre también. Porque si el gobierno o los mandos o la institución o la constitución ordena que es necesario hacer un reclutamiento cada año, cada dos años para mantener un pie de fuerza en este país, pues eso tiene un nombre. Para qué esa fuerza pública, que finalmente en los últimos años, ya tal vez de hace unos 10 o 15 años para acá, y más en los últimos se ha ido clarificando en la mente de los colombianos para qué es el ejército, para que la policía, para que son los mecanismos de seguridad y entonces pues tiene un nombre. Cuando la gente no ve en su ejército, en su policía, en sus servicios de seguridad que representan esos intereses a que aspiran los colombianos. Pues resulta, que entonces se vuelven se invierten los polos. Entonces es al revés. Si hay un movimiento guerrillero, que su base fundamental es campesino y que luego se le ha venido introduciendo, pues a ese movimiento han venido entrando otras personas, ya de la ciudad y ya de formación cultural más avanzada, una serie de cosas que se presentan en esto, entonces este movimiento representa unos intereses.

Guerrilleras y guerrilleros en Casa Verde
1988.
FOTO: DICK EMANUELSSON.

– Y cuando hay una confrontación y que se sabe quién es el responsable como en el caso de las fuerzas armadas, no hagamos pues no los echemos a todos en una sola mochila sino los responsables de la violencia, pues entonces ahí se presentan las dos morales. El uno por el cambio y el otro porque ¿hasta cuándo va a acabar, sosteniéndose o sosteniendo a quienes están en contra del cambio? Ese que ese es el fenómeno, tiene que producirse. Eso se produce en el futuro.– Yo creo que en una confrontación más larga tiene que producirse ese fenómeno, ese cambio. Y tiene que verse en las dos morales; la del guerrillero, que quiere hacer del país un país vivible para todos los colombianos y los otros que quieren sostenerse por largos años más, para sostener lo viejo que ha sostenido la represión, la violencia y la negativa de todas las libertades de los colombianos. Tiene su propio nombre. Entonces cada que se presenta en los combates y aparece un soldado herido, un soldado muerto, pues es apenas lógico que eso vaya afectando sus propias bases y no solamente en los soldados, sino que también a los mandos. Porque, es que en los últimos tiempos ellos no pueden ponerse a señalar allí, mostrarles a los colombianos que hay un éxito de la contraguerrilla, allí en el otro lado hay un éxito contraguerrilla, a mostrar es, al contrario. Lo que están mostrando son uno que otro muerto, un tal cuál muerto herido, muertos heridos, muertos de la policía, del ejército, de los servicios, de muestra y muestre de los colombianos muertos y heridos, heridos muertos pocos, pocos, pero de todas maneras lo están mostrando. ¿Y guerrilleros, cómo los muestran?

– ¿No es que sean invertidos los pueblos, los golpes es al revés? De aquí hacia allá y para acá nada. En cambio, matan a los campesinos y dicen; “mire ahí matamos a 5-10 guerrilleros y parece que hay otro se lo llevaron, lo llevaron para el monte, no los encontramos, que lo llevaron pal´ monte”. Ese es el cuento de ellos toda la vida, la misma leyenda.

– Por eso se ve que la moral del ejército, pues no podemos decir que el ejército está desmoralizado, nosotros no, no se nos ocurre pensar así. Pero sí pensamos que eso va afectando poco a poco, tanto a los mandos, porque ellos no ven esa posibilidad de hacer ese triunfo. Y cada que entra en algún lugar encuentran la oposición de las masas. Porque su comportamiento ha sido demasiadamente malo y ahora que tratan de corregirlo ya viene siendo un poco tarde. Esa es la demostración precisamente de que de que la moral no debe de andar supremamente bien.

Una trinchera en las afueras de Casa Verde bajo el mando de JOSELO LOSADA (a la derecha), un Marquetaliano y co fundador de las FARC-EP con Manuel Marulanda.
FOTO: DICK EMANUELSSON.


Ni el ejército, ni la guerrilla está derrotado

– Ahora Usted me hace una pregunta que ¿si el ejército está un poco en derrota? No, el ejército no está derrotado. No podemos señalar eso ni por las carambas. Hay confrontación, ¿que el ejército está derrotando a la guerrilla? No, tampoco. ¿Que la guerrilla está derrotando al ejército? no tampoco. Estamos preparándonos, claro, eso es distinto, preparándonos para un futuro para darle la derrota, es un caso muy particular o muy distinto. Porque sí tenemos que hacerlo. Porque esa es la finalidad que nos proponemos, hacer el cambio.

– Nosotros decimos; vamos a utilizar todos los medios posibles a través de la movilización de masas para que hagamos ese cambio. Pero llega un momento en que ese cambio, como no se produce muy por las buenas, porque no dan paso, entonces tendrá que producir violento.

– Pero no decimos cuándo. No le ponemos tiempo tampoco. Porque ninguna Revolución se produce por la vía pacífica. El hecho de que un día de estos se pare todo el mundo en las calles impida el tráfico y comience quemar llantas y carros y a no producir. Eso quiere decir que eso es violento, ese hecho no más está significando que no hay una Revolución pacífica.