jueves, 18 de junio de 2026

Colombia-Jaime Caicedo (PCC): La campaña de Iván Cepeda tiene que conquistar tres millones de votos para derrotar al neofascista y el representante trumpista en la segunda vuelta [2-3]

 



COLOMBIA:

La campaña de Iván Cepeda tiene que conquistar tres millones de votos para derrotar al neofascista y el representante trumpista en la segunda vuelta [2-3]

  • Jaime Caicedo y la posición de los comunistas colombianos ante la segunda vuelta en las elecciones presidenciales


POR DICK EMANUELSSON

BOGOTA / 2026-06-04 / En esta segunda entrega de la entrevista con el presidente del Partido Comunista Colombiano, JAIME CAICEDO TURRIAGO dice que la campaña del candidato presidencial, IVÁN CEPEDA tiene que ganar tres millones de votos para derrotar el candidato del neofascismo, ABELARDO ESPRIELLA, que no solo es ciudadano colombiano, sino también con pasaporte estadounidense. Trump le ha declarado su amor platónico al candidato del paramilitarismo y la corrupción. Promete destruir todos esfuerzos de paz y reformas sociales.


VIDEO:
La entrevista con Jaime Caicedo (PCC)

https://vimeo.com/1202402316




El portal Razón Pública, en su análisis del resultado en la primera vuelta, constata, que donde ha ganado Iván Cepeda en la primera vuelta es en los departamentos alrededor de la “orilla” del territorio nacional, donde muchos de los campesinos que fueron despojados de sus tierras se encontraban. Ahí se han implicado parte de la reforma agraria, ahí ha ganado Iván Cepeda. También ha ganado en las zonas de muchas poblaciones indígenas, los pueblos originarios. Abelardo Espriella por su parte ha ganado en la parte andina, sobre todo en esa parte donde la insurgencia hasta 2016 tenía mucha fuerza y donde la parte de la insurgencia, que no firmó el Acuerdo de Paz 2016 o que han regresado a la montaña, ha seguido operando y que han creado un desastre político, cuando uno analiza los últimos acontecimientos que han causado esta insurgencia, sobre todo por parte del grupo de Iván Mordisco, la disidencia del “EMC”.

¿Qué papel ha jugado el Acuerdo sobre el conflicto interno armado en estas elecciones? Porque ha sido, por parte de la derecha un pretexto para atacar a cualquier representante progresista en la contienda política.

– Esto es un tema delicado. Porque tiene que ver con lo que, sobre todo en algunos sectores se ha puesto como predominante el tema de la seguridad.

Porque la Paz Total que fue introducida por Gustavo Petro hace cuatro años y fue una cosa muy importante para una u otra forma incorporar a los movimientos armados, incluso la mafia del Plan del Golfo en el norte. Pero la guerra sucia ha seguido contra los firmantes del Acuerdo de Paz, casi 500 firmantes de las FARC que entregaron las armas han sido asesinados.

– A pesar de que se suscribió un acuerdo de paz, un acuerdo final de paz, que es muy importante porque es el único acuerdo que ha tenido un desarrollo y un esfuerzo por materializarse, inclusive esto de la reforma agraria y la entrega gratuita, de tierras a los campesinos sin tierra, o con poca tierra, es un resultado de una solución política y de una negociación con un movimiento revolucionario y con las fuerzas que han venido planteando la necesidad de una apertura democrática en el país.

– De todas maneras ha habido bastantes escollos para que este proceso y ese acuerdo de paz, se pudiera desenvolver, o un gobierno de Iván Duque que tomó como propósito central hacer trizas del acuerdo de paz. Y esto, naturalmente se convierte en una dilación frente a la obligación del Estado colombiano de darle cumplimiento a procesos que no se pueden interrumpir, que no se pueden disminuir y que en última instancia, de todas maneras han permitido en las condiciones de la coyuntura histórica colombiana, fragilizar el desenvolvimiento de los acuerdos, de los acuerdos surgidos, del acuerdo final de paz y el avance hacia otros procesos.

DEA, un instrumento de intervención

– Creo que en esto también hay que balancear seguramente la forma de aplicación, el desenfoque tal vez en algunos de las formas de atender a estas necesidades. Lo cierto es que en Colombia sigue predominando una situación de violencia estructural muy arrejada en la desigualdad geopolítica interna del país entre los grandes núcleos poblacionales y las, periferias rurales y agrarias, inclusive fronterizas o de los litorales caribeños y pacíficos, que de alguna manera siguen traduciendo las condiciones y los factores que hacen posible la, persistencia de ciertas formas de violencia que ya no tienen una relación estrecha ni vínculo real con lo que fue la insurgencia lo que ha sido la insurgencia históricamente. Tal vez con la excepción del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que tiene una postura muy particular, de una intransigencia frente a las ofertas de diálogo que este gobierno adelantó hacia esa organización.

– Lo que tenemos que ver es que de todas maneras hay una situación que nosotros, creemos muy importante a considerar. Es que hay una tensión muy fuerte en nuestro país en el tema de la política llamada antidrogas, como política de Estados Unidos, como guerra antidrogas, que impone la presencia de la DEA como un instrumento de intervención permanente en la vida interna de un país como Colombia y que de alguna forma está articulada a la permanencia, no solamente de la producción sino de la comercialización de narcóticos en el país. Por eso la lucha de este gobierno que ha sido sistemática frente al tema de la cocaína, de la exportación, de la detención, de la destrucción de laboratorios, etcétera. Lo mismo en relación con, la denominada minería ilegal.

La mercenarización

– También ha habido elementos de control muy fuertes que este gobierno ha adelantado, tratando de que esto no sea un hecho del orden militar. Se ha buscado por parte de este gobierno en el marco de lo que fue el acuerdo final de paz, de encontrar soluciones sociales a estos problemas de desequilibrio o de economías ilegales en varias, regiones del país, pero de todas maneras estas realidades siguen existiendo como parte de esa, estructura de violencia.

– Pero también de intervencionismo por parte de Estados Unidos en, términos de la política antidrogas de Estados Unidos, que ahora quiere volver nuevamente a las, fumigaciones, a enfrentar a los campesinos cocaleros nuevamente con fumigaciones, a lo cual el Acuerdo Final de Paz le puso un punto final y la propia Corte Constitucional ordenó que no hubiese más fumigaciones de este tipo. Pero quieren volver a eso quieren volver a la guerra de los bombardeos, y desde luego en eso tiene que haber una distancia.

– Nosotros hemos venido buscando la necesidad de que, Colombia con América Latina y con los países del mundo desarrollen una política propia, independiente, antidrogas, frente al problema de los cultivos, frente al problema de las minerías ilegales, etcétera, en función de resolver los problemas sociales que están en la base de esto y también, en el control de los grandes capitales transnacionales que se están beneficiando de estas situaciones irregulares que afectan la economía nacional y que la subordinan a una globalización que maneja, asuntos internos de Colombia desde el exterior.

– Y esto queremos mirarlo porque tiene que ver con el, financiamiento del paramilitarismo, tiene que ver con la exportación inclusive de mercenarios, colombianos a guerras en el mundo, en Ucrania, en el Medio Oriente, etcétera, y que tiene que ver, también con la utilización de ese paramilitarismo en función de crímenes de estado, por ejemplo, el asesinato del presidente de Haití en 2021. O el asesinato en 2023 del candidato de la extrema, derecha ecuatoriana, Fernando Villavicencio, en la ciudad de Quito, que muestra la utilización de, esta mercenarización que trata de tomar a Colombia y a estos fenómenos de lo que ha sido la violencia, de la que queremos salir como instrumentos de manejo de políticas que nos afectan a todos, no solamente a Colombia y no a los países vecinos.

– Creemos que estos temas de la llamada seguridad, deben ser trabajados con criterios fundamentalmente fundados en la vigencia de los derechos humanos, de las garantías. Pero también con las medidas enérgicas que es necesario tomar frente a la, criminalidad. Creemos que sobre eso Colombia debe negociar con Estados Unidos un tipo de relación, de mucho mayor respeto y de mucho mayor cooperación real en función de la superación de este problema, y no simplemente exigir la militarización permanente y una guerra que sabemos que no ha sido fructífera, y no ha permitido controlar el tema de droga.

Espriella un servidor de Trump

Con la actual administración en la Casa Blanca, me parece que va a ser sumamente difícil. Además, el señor Trump prácticamente declaró su amor al señor Abelardo Espriella el martes pasado, casi diciendo que ahora se abren las grandes alamedas para mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Colombia, si gana “su candidato”. Hay que ser bastante realista. En este momento Iván Cepeda tiene que ganar tres millones de votos, es una tarea sumamente dura, no es imposible, porque 43% del pueblo no votó el 31 de mayo. Pero si el neofascista Espriella gana la presidencia, es cómo se repite la historia. Hoy en día yo no he encontrado ningún compañero que diga que la lucha armada hoy en día tiene vigencia, ha llegado a un callejón sin salida. Ahí la insurgencia tiene que, en una u otra forma, incorporarse nuevamente en la lucha política, sea como sea, sabiendo de las circunstancias tan complicadas en este país muy violento, con una oligarquía militarista, guerrerista. . . Entonces, con un señor que a mí me parece es peor que los dos gobiernos de Álvaro Uribe, y eso no quiere decir poco, cuatro años con este señor, ¿qué podría ser del conflicto interno? Yo sé que es una pregunta hipotética, pero. . .

– Bueno, tenemos que partir de las hipótesis que tienen fundamento en la realidad. La verdad es que estamos ante una definición compleja, difícil. Hay que conquistar tres millones de votos, pero no es imposible. Hace cuatro años estábamos más o menos en las mismas circunstancias y los conseguimos. Hay que hacer un gran esfuerzo.

– Pero también entender un poco el dilema en el que se encuentra la sociedad colombiana. En este contexto que estamos hablando de la nueva, estrategia “Donroe”, en América Latina. La expansión del concepto de la geopolítica de la Seguridad Nacional de los Estados Unidos que incluye a todo el eje, por lo menos incluye a toda el área bolivariana de América del Sur. Digamos Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá.

“El neofascismo una especie de repetición”

– Se enfoca dentro de la idea, también de Trump y de la extrema derecha transnacional, de generar una especie de totalitarismo, de modelo totalitario expandido a cada uno de estos países a través de las nuevas formas de privatización, inclusive de la seguridad en los modelos Palantir o Anthropic que se están imponiendo como novedades, que sabemos que son unas nuevas formas del terrorismo de estado a contratación y que naturalmente nosotros consideramos que en Colombia esto es naturalmente destruir todo el sentido de nación, como lo es en Venezuela, o como también lo puede ser en cualquier otro de nuestros países latinoamericanos.

– El neofascismo viene como si fuese una novedad después de cerca de 80 años de situaciones de violencia y de guerra en Colombia. Para las y los colombianos esto no es una novedad, esto es simplemente una especie de repetición. Por eso, cuando estamos actuando en función de lo nuevo, de lo alternativo, estamos apuntándole a la política democrática de los cambios, de las reformas, de la profundización de la democracia y de la profundización de la capacidad, de autodeterminación de nuestros pueblos, tanto de Colombia como todos los pueblos latinoamericanos.

– Por eso, cuando el candidato presidencial Iván Cepeda ha planteado la idea de un acuerdo nacional, está recurriendo a una visión patriótica, realmente centrada en la necesidad y en los compromisos y en los intereses del pueblo de la nación colombiana, vista la nación colombiana, digamos como una integridad, y no simplemente como un pedazo del país o unos intereses particulares.

La agresión inmoral de Trump

– En ese sentido, ese acuerdo nacional nosotros insistimos en que tiene que tener como un punto clave el de la defensa de la autodeterminación y el derecho a la autodeterminación del pueblo colombiano. Y por eso la intervención del señor Trump es no solamente desafortunada, sino que es una agresión inmoral y absolutamente inusual frente a la autonomía de cada país, de cada nación y de, cada pueblo a decidir su futuro.

– Por eso nosotros movemos con mucha fuerza este sentimiento, no solamente patriótico, sino profundamente antifascista, profundamente democrático de construcción de nuestras propias realidades, de la unidad nacional, de la unidad de nuestro pueblo, y de la unidad en torno a las urgencias de transformaciones que hagan posible una superación definitiva de las desigualdades que han caracterizado a Colombia, particularmente en las últimas etapas de nuestra vida histórica.

– En eso estamos insistiendo y persistiendo sobre la imagen, la figura de nuestra campaña presidencial con Iván Cepeda y Aida Quilcué con la esperanza y el convencimiento de que frente a la amenaza de la muerte y del sometimiento del protectorado, o del neocolonialismo vamos por la victoria de la vida.

Jaime Caicedo y la posición de los comunistas colombianos ante la segunda vuelta en las elecciones presidenciales [1-3]

https://colomdick.blogspot.com/2026/06/video-jaime-caicedo-y-la-posicion-de.html

La extrema derecha fascista está tomando el poder en todo el continente bajo el liderazgo de Trump [3-3]